Historias

La Gripa Española en el Ibagué de 1918

Germán Niño

Economista y Bloguero.

La gripa española llegó a Colombia el 2 de julio de 1918, a bordo del vapor Patricio de Satrústegui, que había zarpado de Barcelona a finales del mes de mayo, con 120 inmigrantes españoles, la mayoría de ellos contagiados de la enfermedad. El vapor pasó por las islas Canarias, La Habana, Puerto Rico y Colón, antes de llegar a Puerto Colombia, sin que en ninguno de esos puertos se advirtiera nada, a pesar de que a bordo fueron atacados por la gripa la mayoría de los pasajeros.

El virus fue viajando por el río Magdalena y otras rutas hacia el interior del país, con casos en Antioquia, Tolima, los Santanderes y Boyacá, llegando a Bogotá a comienzos de octubre de 1918. A Ibagué debió llegar a través de Honda y a mediados de octubre ya se presentaban casos en la capital del Tolima.

Ibagué – Foto Germán Niño

LA CIUDAD

En 1918 Ibagué era una una ciudad de aproximadamente 30.000 habitantes, que he descrito en detalle en mi blog. http://www.ghnino.com/2014/03/ibague-en-febrero-de-1918.html  Era una ciudad con 69 manzanas, 2 iglesias (Catedral y Carmen), la plaza de Bolivar con buenos árboles pero sin empedrar; el pequeño parque Murillo Toro, con verja  de hierro, fuente pública y bancas y la plaza de santa Librada, al lado del  cuartel del Regimiento.

Ibagué 1918 – Foto Germán Niño

LA EPIDEMIA

El virus llegó a la ciudad en un momento en que se encontraba casi huérfana de autoridades. El alcalde era don Jesús María Cuervo, pero no se había nombrado gobernador en propiedad. El presidente Marco Fidel Suárez, posesionado en agosto de 1918, no había podido encontrar un consenso, pues su candidato a gobernador, Luis V. González, no contaba con el apoyo de los dirigentes de la ciudad. 

Ibagué en 1918 – Foto Germán Niño

En pocas semanas, el virus contagió a 2000 ibaguereños. El cuartel de Santa Librada, el Panóptico, el Cuartel de policía y las escuelas invadidas por los casos y sus trabajadores se rehusaron a continuar sus labores. Por alguna razón, probablemente el clima, no se reportaban víctimas, sólo enfermos graves. El mal, según decían los médicos de la ciudad, atacaba violentamente el corazón, los pulmones y los riñones. El pequeño hospital, manejado por las Hermanas de la Presentación, se las arregló como pudo para atender la emergencia. Un viajero describía así el hospital en ese año: “tiene departamentos separados para hombres y para  mujeres, con camas buenas y bien tendidas, regular botiquín, modesta capilla, jardín, agua abundante sin baños y un cuarto chico para pensionados; además un departamento independiente para quince huérfanas asiladas, con camas y tendidos bien arreglados.”

En Bogotá, entretanto, la situación era muy complicada, como lo he relatado en otro de mis blogs, creado en esta etapa del coronavirus. https://elcoronavirusdeghnb.blogspot.com/2020/04/el-virus-chino-de-1918.html Según Pablo García Medina, quien había sido durante varios años Presidente de la Junta Central de Higiene y quien después de la epidemia ocupó el cargo de Director Nacional de Higiene, la población afectada por la epidemia de gripa de 1918 en Bogotá se estimaba en cuarenta mil para el 20 de octubre y para finales del mismo mes la cifra había ascendido a sesenta mil personas. La cifra total estimada de muertes por la epidemia llegó a 1.400 defunciones, y el total de enfermos en la ciudad se estimó en cerca de 100.000 personas, esto es, el 80% de la población.

LA VUELTA A LA NORMALIDAD

Una vez se posesionó a comienzos de noviembre el gobernador González, la Gobernación del Tolima dictó un decreto con normas para la lucha contra la epidemia. El virus estuvo en la ciudad unas pocas semanas y las Ferias y Fiestas programadas del 20 al 25 de diciembre de 1918 continuaron normalmente. Para enero de 1919, la ciudad recobró su normalidad. Solo murieron un preso en el Panóptico, un campesino que visitaba la ciudad y el padre Lazarista José Trullo. En Bogotá, también frenó la pandemia. Es curioso, por lo menos para este columnista, la razón por la que se detuvo la emergencia en la capital. Con el 80% de los bogotanos infectados, ya para diciembre de 2018 había pasado lo peor y la epidemia paró. Las cifras de muertes volvieron a lo normal, la epidemia pasó y no hubo una catástrofe. La cifra oficial de muertos en Bogotá fue de 1.406, presentada por la Junta de Socorros, entidad privada creada específicamente para combatir la epidemia. Los muertos en Boyacá pasaron de 3000.

A nivel mundial, la situación fue otra, como se puede mirar en estas cifras: Según las estimaciones de Wikipedia, se estima que en China murieron 30 millones de personas, alcanzando una mortalidad del 40 % de la población en algunas zonas. En Estados Unidos, cerca del 28 % de la población padeció la enfermedad y murieron entre 500 000 y 675 000 personas. En el Reino Unido murieron 250.000,​ en España 200.000. En Venezuela 25.000,​ en Argentina oficialmente 15.000, en Francia 400.000 y en Italia una cifra similar.​ En la India británica fallecieron de 10​ a 17 millones. ​Estimaciones de universidades serias mencionan que la cifra mundial pudo estar entre 50 y 100 millones de víctimas.

LOS AÑOS SIGUIENTES

Pasada la epidemia, Ibagué se concentró en preparar el Centenario de la Independencia, que se celebró en agosto de 1919 con gran pompa. Las celebraciones tuvieron lugar desde el viernes 18 de julio hasta el jueves 7 de agosto. 

Ibagué 1919 – Foto Germán Niño

El sábado primero de noviembre de 1919 se hizo historia, con el primer vuelo con aterrizaje en 2 ciudades colombianas, entre Flandes e Ibagué. El aviador norteamericano William Knox, con el copiloto bogotano Carlos Padilla, aterrizaron en el campo de Belén, con miles de ibaguereños recibiendo el primer avión en nuestra ciudad.

Primer avión en Ibagué – Foto Germán Niño

Para culminar los acontecimientos cercanos a la gripa española en nuestra ciudad, el primero de enero de 1921, 24 meses después del paso de la pandemia, llegaba el tren a Ibagué. En esos 24 meses, el Gerente del Ferrocarril del Tolima, General Celerino Jiménez había logrado terminar las estaciones de Chicoral, Picaleña y finalmente había logrado enlazar a Ibagué con la capital del país por vía férrea. http://www.ghnino.com/2015/01/la-llegada-del-tren-ibague.html

Ibagué llegada del tren – Foto Germán Niño

La lección que dejó esta gripa española en el Ibagué de 1918 es que la vida no se acabó. Después de 3 meses muy duros, la ciudad se recuperó y logró hazañas que buscaba hacia varias décadas, como la llegada del tren. Para 1938, veinte años después del paso de la pandemia, la ciudad tenía 61.500 habitantes y era un importante centro de comunicaciones. Para el año 2021, esperamos que igualmente lleguen oportunidades similares. Ibagué siempre ha tenido la fortuna de contar con una excelente localización y un buen clima, que sirvieron hace 100 años y volverán a servir ahora.

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