Historias

Ricardo Ciciliano y el campeonato del 2003

Germán Niño

Economista y Bloguero.

La triste noticia de la muerte de Ricardo Ciciliano me devolvió 17 años atrás, a aquellos felices días de diciembre de 2003. Ciciliano fue uno de los grandes protagonistas de nuestro primer equipo campeón, habiendo jugado varios años en Ibagué. En total, jugó 180 partidos, convirtiendo 34 goles.

Historia del Deportes Tolima, Guillermo Ruiz

En el segundo semestre de 2003 Tolima realizó una buena campaña, terminando sexto entre 18 equipos. Debió jugar un cuadrangular frente a Nacional, Medellín y Junior, donde solo un equipo pasaba a la gran final. Ganamos en la primera fecha contra Nacional en Medellín 2-1, luego empate en Ibagué con Junior 1-1 y triunfo como locales 1-0 contra Medellín. 7 puntos, invictos y líderes, el Chiqui Garcia sabía plantar muy bien a sus hombres. Pero perdimos 2-0 contra Medellín y luego 3-2 contra Junior en Barranquilla. Pasamos a depender de resultados. Junior debía perder contra Medellín y Tolima ganar por dos goles en Ibagué contra Nacional. La veíamos bien complicada.

Historia del Deportes Tolima, Guillermo Ruiz

Aquella noche del 14 de diciembre de 2003 en el Murillo Toro de Ibagué fue la gran jornada gloriosa de Ciciliano con el Tolima. Puso el pase del primer gol, que nos dejaba a las puertas de la final. Medellín ganaba al Junior pero en Ibagué pasaban los minutos y nada que llegaba el gol. En el minuto 46 y 30 segundos, John Charría mete un centro impresionante al centro del área, Rogeiro Pereira remata de media volea, el arquero apenas logra contener el disparo, la bola queda flotando y de repente aparece de la nada Ricardo Ciciliano y clava la pelota en el fondo de la red. ¡Tolima finalista! El estadio enloqueció de emoción, mientras Ciciliano celebraba con todo el equipo frente a la tribuna oriental del Murillo Toro. 

Gol de Ricardo Ciciliano, diciembre 14 de 2003. Tomado de Youtube

Tres días más tarde, Tolima le ganaba al Cali 2-0 y veíamos el campeonato muy cerca. El 21 de diciembre de 2003 se jugó la final en Cali y los que no pudimos viajar al Pascual Guerrero buscamos ver el histórico partido de la mejor manera posible. En mi caso, el día comenzó temprano en La Mesa, de donde salimos para Ibagué con mis hijos Germán Felipe y Daniel Humberto, acompañados por mi cuñada Rocío Albornoz y su esposo Chris Agate. Almorzamos en Ibagué con mis hermanos mellizos, cerca del Club Campestre. Toda la ciudad hervía de entusiasmo por el partido en Cali.

Tolima llevaba una ventaja de 2 goles en la primera final, así que el campeonato se veía muy cerca. En Ibagué cada familia, cada grupo de amigos había organizado como ver la final contra el Deportivo Cali. Mis hermanos habían organizado un gran grupo de médicos y amigos para ver el partido en Coruniversitaria. Teníamos una gran pantalla, amigos en cantidades, cerveza, excelente ambiente. En los primeros minutos del primer tiempo las cosas habían cambiado. A los 14 nos metieron el primer gol y a los 19 Cali ya ganaba 2-0. Tolima era un manojo de nervios y el ambiente en la universidad era de desespero. Cali atacaba y atacaba. En uno de los pocos contragolpes del Tolima, Gerardo Bedoya se equivocó y un autogol nos dio el respiro del 2-1. Pero a los 39, Cali pasó a ganar 3-1. El primer tiempo terminó con gran incertidumbre.

Al medio tiempo nos dieron picadas y cerveza, para subir el ánimo. La llegada a Coruniversitaria del gobernador del Tolima Guillermo Alfonso Jaramillo levantó el ambiente. Todos confiábamos en que el Chiqui García calmaría a los jugadores, que venían haciendo excelente campaña. Así fue. El segundo tiempo fue manejado por Tolima, que desesperó al Cali y le cerró las puertas. Venían los penales.

Recuerdo esos últimos minutos del partido con gran emoción. Estábamos juntos con Pipe, Danny, Chris y Rocío en la parte trasera del salón, nerviosos como nunca. Tolima arrancó cobrando de primero. La serie se puso 2-1 a favor del Cali y veíamos perder la estrella. Pero Diego Gómez le tapó el disparo a Mayer Candelo y logramos el 2-2 después del tercer penalti. Rogeiro Pereira metió el cuarto y Tolima pasaba a ganar 3-2. Milton Rodríguez cobró el cuarto del Cali y Diego Gómez se convirtió en héroe al tapar su disparo.

Venía el cobro de Artigas. Pipe y Danny me abrazaron, cada uno a mi lado. Cuando ese balón entró, el salón entero fue un solo grito de alegría. Terminaban décadas de frustraciones deportivas. Mis hijos me abrazaban, gritando el campeonato. Yo lloraba y lloraba. Pensaba en mi papá, que nunca vio campeón al equipo. Pensaba en aquel equipazo del 81 y 82. Pensaba en tantos años de seguir al Tolima. Llorábamos todos de alegría en aquel salón. Cantamos el bunde a todo grito. ¡Por fin! ¡Tolima Campeón!

Jorge Artigas, autor del penal del primer título del Deportes Tolima

Salimos a la Avenida Ambalá para subir al centro de la ciudad. Nunca he vuelto a ver algo como lo de aquella tarde. Decenas de miles de ibaguereños estaban en la calle, con banderas, pitos, cornetas. Un sentimiento colectivo de alegría y orgullo inundaba el ambiente. Todos éramos campeones aquella hermosa tarde de diciembre. El clima era cálido, todo era perfecto. Llegamos al apartamento de mi hermano Juan Carlos sobre la plaza Murillo Toro, llena de gente entusiasmada. Ya el equipo venía en vuelo chárter desde Cali. De pronto, me entró un gran cansancio. La tensión de tantas horas, la alegría, el llanto, los abrazos, los gritos, el bunde a todo pulmón, cobraban su cuota. Nos fuimos para el apartamento de mi mamá relativamente temprano, ya era suficiente celebración.

Deportes Tolima celebrando el título de 2003

Recuerdo que mi hijo Danny fue al estadio a ver llegar el equipo, en el tumulto perdió por un rato sus zapatos. Recuerdo el viaje al día siguiente a La Mesa, con todos los pueblos tolimenses llenos de banderas y alegría. Recuerdo a Chris, un inglés convertido en tolimense al ver tanto entusiasmo colectivo. Vuelvo a recordar el abrazo de mis hijos. Y hoy, recuerdo emocionado a Ricardo Ciciliano, gran protagonista de aquellos históricos partidos. Gracias Ricardo, bienvenido a la inmortalidad.

LA ÑAPA: El jueves 11 de marzo de 2004 Ciciliano jugó uno de los más impresionantes partidos que yo haya presenciado en vivo y en directo. Frente al poderoso River Plate, Ricardo Ciciliano convirtió 1 gol histórico al múltiple campeón argentino, por Copa Libertadores. Lastimosamente, su gran gesta se perdió en los 2 minutos finales, cuando River nos metió 2 goles y perdimos 3-2 en Ibagué. Aquí aparece Ciciliano después de anotar su  gol, con los brazos en alto saludando a la tribuna popular del Murillo Toro. Un muy buen jugador, que recordaremos toda la vida. 

Ricardo Ciciliano celebrando su gol frente a River Plate, 11 de marzo de 2004.
Historia Deportes Tolima, Guillermo Ruíz

SEGUNDA ÑAPA: Esta semana falleció en Ibagué Hernando “el opita” Falla, un buen ingeniero huilense, radicado en Ibagué desde los años cincuenta. Asistió al estadio de Ibagué durante muchísimos años. A sus 95 años, el opita Falla decía estas hermosas palabras a mi compadre Luis Felipe Falla y a su nieto Nicolás Falla: “Vi campeón al Deportes Tolima dos veces. Puedo morir tranquilo”. A su señora Anita Agudelo de Falla, a sus hijos y nietos, mi emocionado saludo de condolencia. 

Hernando «El Opita» Falla – QEPD

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