Opinión

Visión asistencialista

Adriana Bermúdez

Adriana Bermúdez

Creyente en que con la verdad, todo se puede. Comunicadora social, Magíster en Administración.

El argumento petrista que quiere desvirtuar la labor que hace Antioquia al reunir el dinero necesario para ver terminadas sus vías 4G, me parece bastante insensible, por no decir infame. Querer derrumbar esta ilusión, demuestra que el Gobierno Petro y su séquito, no están, definitivamente, para construir y dejarnos un país mejor, por el contrario, evidencian a cada paso la incapacidad para construir y permitir que otros lo hagan.

Es cierto que no comparto que sean los ciudadanos quienes cubran los deberes del Gobierno, porque para eso pagamos impuestos (bastante altos, por cierto), pero nadie puede negar que, ante la negativa del presidente en invertir en vías que son necesarias, que están en progreso por gestión de gobiernos anteriores y que se encuentran casi terminadas, sobre todo ahora que tenemos claro que hay 13 billones de pesos del presupuesto perdidos, es entendible que la frustración lleve a los ciudadanos a buscar cómo resolver el asunto, sobre todo porque entienden los beneficios que dichas obras traen al desarrollo de la región y del país.

Lo que no logro entender es la manera en que los petristas lo asumen, declarando a los antioqueños «ladrones» a través de caricaturas reencauchadas de Semana Santa, en vez de cuestionar a su ‘mesías’ y a su Gobierno, por no cumplirle a Antioquia. Tampoco me queda claro por qué la actitud frente a la iniciativa, cuando el propio Gustavo Petro, cuando era alcalde mayor de Bogotá, financió obras sociales a través de este sistema, permitiendo a los contribuyentes donar en el pago, un 10 % del valor del impuesto que cancelaban. Es malo, indebido y hasta ilegal si otros lo hacen, no cuando lo hace él, el presidente.

Ahora, es claro que la prioridad de Gustavo Petro no es construir las vías 4G, por eso está reclamando que en ellas se haya gastado el dinero obtenido por la venta de Isagén. Y aunque es claro que cada Gobierno decide en qué invierte el dinero de los colombianos, ese reclamo que hace el presidente Petro de no haberlo invertido en obras sociales, demuestra la visión asistencialista que tiene el Gobierno y que desea, a toda costa, reducir la inversión que trae progreso al país.

Tengamos presente que no es lo mismo dar el pescado que enseñar a pescar y nuestras comunidades, más que subsidios, merecen oportunidades de empleo, vías para transportar y comercializar los productos que siembran o producen, posibilidades de estudio que les permitan desarrollarse profesional y personalmente. Nuestro país merece verdadero progreso y ese, sólo se logrará a través del trabajo que hagamos todos y cada uno de los colombianos.

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