Alerta ambiental en Ibagué: el tulipán africano amenaza la vida de los polinizadores

El tulipán africano es uno de los árboles más comunes en calles, parques y zonas verdes de Ibagué; sin embargo, su presencia representa un grave riesgo para los polinizadores y el equilibrio de los ecosistemas. Por esta razón, la Administración Municipal encendió las alertas y explicó los peligros de continuar sembrando y comercializando esta especie en la capital tolimense.
De acuerdo con la Dirección de Ambiente, Agua y Cambio Climático, el tulipán africano es una especie invasora introducida al país que, debido a su belleza y llamativos colores, ha sido sembrada de manera masiva en la ciudad. No obstante, su rápida dispersión y crecimiento contrastan con su alto nivel de toxicidad para diversos animales.
“El tulipán africano es una especie invasora que fue introducida en el país y, por su belleza, ha sido sembrado ampliamente en la ciudad. Es de fácil dispersión y rápido crecimiento, pero altamente tóxico para algunos animales”, explicó Humberto Leal, director de Ambiente, Agua y Cambio Climático.
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Uno de los mayores riesgos está relacionado con su néctar, el cual resulta mortal para colibríes, abejas, insectos y otros polinizadores. Durante el primer día de apertura de sus flores, el árbol produce una sustancia venenosa que afecta gravemente a estas especies, fundamentales para la reproducción de plantas y la conservación de la biodiversidad.
Ante este panorama, la Administración Municipal reiteró la importancia de frenar la distribución y comercialización del tulipán africano, al considerar que su propagación afecta directamente la salud de los ecosistemas urbanos y rurales.
“Desde la Alcaldía realizaremos visitas a los viveros de la ciudad para explicar el peligro de seguir vendiendo este árbol y frenar su distribución. Además, hacemos un llamado a la ciudadanía para que opte por especies nativas de la región”, añadió el funcionario.
La Alcaldía de Ibagué invitó a los ciudadanos, viveristas y constructores a elegir árboles nativos que favorezcan la fauna local y contribuyan a la protección de los polinizadores, claves para la sostenibilidad ambiental y la vida en el territorio.




