Arrepentimiento o estrategia

El exvicepresidente Germán Vargas Lleras está buscando reunir a todos los partidos de centro y derecha. Quiere que La U, conservadores y liberales realicen una alianza para oponerse a las reformas del presidente Petro y, según dice Vargas Lleras, César Gaviria del partido liberal sería el más firme hasta ahora en dicha coalición, los demás estarían estudiando el caso.
El expresidente Gaviria fue aliado del actual Gobierno. Recordemos que, pasadas las elecciones del 19 de junio, sacó un comunicado en el que manifestaba la disposición del Partido Liberal para apoyar las reformas de Petro y ser partido de gobierno. En ese entonces, él y el recién electo presidente Gustavo Petro, tuvieron un primer acercamiento en julio de 2022 en Italia, donde se encontraron posterior a la asistencia de Gaviria al Congreso de la Internacional Socialista. Fue en esa oportunidad donde comenzaron a dialogar sobre la agenda legislativa y las propuestas del Gobierno, con la intención de lograr “las reformas liberales que requiere Colombia”, como lo manifestaron en aquel entonces, desde sus oficinas de prensa.
Pero la luna de miel duró poco. El 26 de abril y por medio de un trino, el presidente anunció «La coalición política pactada como mayoría ha terminado en el día de hoy por decisión de unos presidentes de partido”. Seguramente la reforma a la salud fue el detonante, porque el expresidente Gaviria había solicitado que las EPS no fueran tocadas. La incapacidad para concertar de la ministra Corcho y su posterior salida ante el primer fracaso en los debates, fue parte del show, porque la reforma fue aprobada tal como el gobierno Petro la presentó, lo que significa que todos los partidos se acomodaron a la propuesta del Gobierno, aunque hubiesen dicho que no previamente.
Lo que parece curioso hoy, es que César Gaviria permita que el Partido Liberal pueda ser parte de una coalición que frene las reformas del gobierno, después de haber estado de su lado, porque es claro que el presidente Petro no ha querido conseguir lo que no ha propuesto. Las reformas del Gobierno han estado sobre la mesa desde el principio de la campaña y suena curioso que, apenas en abril de este año, Gaviria haya decidido distanciarse del programa de Gobierno que conocía y aprobó desde el año anterior.
Este tire y afloje del líder del Partido Liberal, nos hace pensar que el expresidente negoció algo que no cumplió el nuevo gobernante y por eso le retiró su apoyo. Aún no es claro si siente arrepentimiento porque apoyó a un presidente que no honró su palabra al cumplir con sus promesas o es una estrategia para negociar y obtener más beneficios de un gobierno con el que coincide ideológicamente. Esperemos para ver cómo se resuelve.



