¿Cómo saber si un carro necesita una sincronización?

Con el paso del tiempo y el uso constante, los vehículos comienzan a mostrar señales de desgaste que van más allá de frenos, aceite o llantas. Uno de los procedimientos que suele pasarse por alto es la sincronización, clave para que el motor trabaje de manera armónica, con un consumo eficiente y menores emisiones contaminantes.
Según Carlos Badillo, asesor experto de Renault, la sincronización coordina el encendido, la distribución y el suministro de energía, junto con la interacción entre el computador y el motor. “Gracias a esta operación es posible optimizar el consumo de combustible y reducir la emisión de gases”, explica.
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Hoy en día, aunque muchos procesos se han automatizado gracias a la inyección electrónica y válvulas autorregulables, la recomendación sigue siendo realizar la sincronización de manera periódica, apoyada en herramientas como escáneres automotrices y medidores de gases.
Señales de que un carro necesita sincronización
- Mayor consumo de combustible: cuando el motor no mezcla aire y gasolina de forma adecuada.
- Pérdida de potencia: especialmente al acelerar para sobrepasar o subir pendientes.
- Ruidos o cascabeleos en el motor: golpeteos de pistones o sonidos de válvulas desajustadas.
- Fallas en el suministro de combustible: filtros tapados, bomba defectuosa o suciedad en el tanque.
Cada cuánto realizarla
La frecuencia varía según el fabricante y se indica en el manual del vehículo, aunque de forma general se recomienda cada 30.000 kilómetros. Factores como el tipo de conducción, la calidad del combustible y los repuestos usados pueden adelantar o espaciar el procedimiento.
Beneficios
- Ahorro de combustible.
- Mayor vida útil del motor.
- Evitar reparaciones costosas.
- Conducción más segura y confiable.
Riesgos de no hacerlo
Ignorar la sincronización puede generar deformaciones en las válvulas, choques internos entre pistones y válvulas o daños graves en el cigüeñal. En casos extremos, puede ser necesaria la reparación completa o el cambio del motor.
“Una sincronización bien hecha no es solo un tema técnico: es una inversión en la confiabilidad del vehículo y en la seguridad del conductor”, concluye Badillo.




