Djokovic eterno en Melbourne

Novak Djokovic volvió a demostrar por qué el Abierto de Australia es su territorio sagrado. En una semifinal de altísimo voltaje, el serbio derrotó al italiano Jannik Sinner tras cuatro horas y nueve minutos de juego, imponiéndose en cinco sets por 3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4, para alcanzar por undécima vez la final en Melbourne.
El encuentro fue una verdadera prueba física y mental, con pasajes de tenis de máxima calidad y cambios constantes de dominio. Djokovic, fiel a su estilo combativo, supo resistir en los momentos más críticos y terminó imponiendo su experiencia en los tramos decisivos del partido.
La clasificación a la final también trae consecuencias en el ranking ATP. El serbio comenzó el torneo como número 4 del mundo, pero los puntos asegurados por llegar al partido decisivo le permiten ascender al tercer puesto, relegando al alemán Alexander Zverev al cuarto lugar.
En Melbourne, los números de Djokovic resultan impactantes: disputó 10 finales del Abierto de Australia y ganó las 10. Ahora buscará una undécima corona, lo que ampliaría aún más su récord como el máximo campeón masculino del torneo y como el tenista con más títulos de Grand Slam en la historia, con 24 conquistas hasta el momento.
El último escollo será el español Carlos Alcaraz, quien accedió a la final tras una extenuante victoria a cinco sets frente a Zverev. El joven murciano sueña con hacer historia: de consagrarse, se convertiría en el jugador más joven en ganar siete títulos de Grand Slam individuales, superando el registro de Björn Borg, quien alcanzó su séptima corona con 23 años y 4 días.
La final promete ser un choque generacional que puede marcar una nueva página en la historia del tenis.




