En sus marcas, listos… arranca la carrera por la democracia

Se acerca la hora de la verdad para nuestro país. Las apuestas son cada vez más inciertas, a pesar de que las encuestas parecen mostrar un rumbo que, para muchos, no es el más acertado. Por eso, nada debe detenernos el próximo domingo 8 de marzo, en nuestro compromiso con la democracia y con nuestro país.
Las opiniones sobre cómo actuar están divididas. Hay quienes consideran que su candidato debe ganar en primera vuelta, por lo que votar las consultas no estaría dentro de su pensar. Sin embargo, la recomendación de esta humilde votante es: así no quiera votar la consulta porque quiere evitar que cualquier candidato se quede con el dinero de esa reposición de votos, pida su tarjetón y anúlelo, sí, anúlelo. Con una equis grande queda bien y de fácil identificación, para que los jurados no pierdan tiempo en el conteo.
¿Por qué propongo eso? Porque los tarjetones ya están impresos y sin utilizarse se perderán, pero si los deja en la mesa, limpios y dispuestos para cualquiera, alguien puede, durante el conteo, utilizarlos para mejorar el resultado de una consulta. Y sí, es una posibilidad, no una seguridad, porque sé que muchos serán jurados de votación honestos, transparentes, pegados a la ley. Pero la Colombia profunda, esa que se debate entre lo que quiere y lo que puede en medio de amenazas, quizás deba, con acciones concretas e inmediatas, cerrar las brechas que se abren en el ejercicio mismo de la democracia.
Piense que en el conteo se evidencia que hubo 50 votantes en la mesa y sólo hay 10 tarjetones de consulta marcados, lo que daría un margen de 40 tarjetones que podrían ser usados por cualquiera para la escogencia de un candidato o, por lo menos, para ayudarle a mejorar la cantidad de votos, cosas que no deben pasar, pero que sabemos, son posibles, por eso mi recomendación.
Además, recuerde que la votación del domingo escogerá a aquellos que acompañarán o harán contrapeso al presidente que se sentará en Casa de Nariño el 7 de agosto. Su voto permitirá que el candidato de su elección tenga equipo de trabajo para sacar adelante los proyectos que ayudarán a mejorar este país o decidirá quiénes serán los encargados de ponerle orden y un ‘tatequieto’ al nuevo presidente, cuando decida pasarse de creativo con propuestas que no benefician al grueso de los colombianos.
La etapa que atraviesa nuestro país no es fácil. Estamos en una encrucijada compleja porque la mayoría de nosotros no ve cambios positivos, reales ni sustanciales en este desgobierno, pero las encuestas lo presentan como ‘el salvador de Colombia’, sobre todo desde que el aumento en la contratación estatal le permite a la gente responder encuestas con el corazón, no con la razón.
De nuevo: no deje de votar el domingo. No haga tanta pereza, no se vaya para la finca desde el viernes o sábado, no planee actividades que puedan enredarle el día. Cúmplale al país eligiendo un Congreso que trabaje por sacar a Colombia adelante, por ponerla de nuevo ante los ojos del mundo no sólo por su belleza natural, también porque fue capaz de salir de un gobierno que quiso anteponer intereses e ideologías al beneficio de los colombianos. En sus manos está el renacer de esta patria, no la abandone.



