Opinión

Fuera de control

Adriana Bermúdez

Adriana Bermúdez

Creyente en que con la verdad, todo se puede. Comunicadora social, Magíster en Administración.

La situación entre los guardas de tránsito y los motociclistas en Cali cada día se ve peor y se siente fuera de control, como lo evidencia lo ocurrido en días pasados con Brayan Steven Yusti, motociclista que falleció en hechos que aún son materia de investigación por parte de las autoridades y en los que estuvo involucrado un agente de tránsito.

Estas situaciones son desafortunadas, pero ante todo indebidas, porque un guarda de tránsito no debe exponer su vida ni atentar contra la vida de nadie en el cumplimiento de su deber, eso no se lo exige la ley. Lo verdaderamente grave es que este ‘tire y afloje’ entre la autoridad y la ciudadanía, pasó de ‘castaño a oscuro’, cuando dejó la pérdida de una vida a su paso.

No es posible que permitamos que esta situación continúe escalando sin control. Es necesario poner un alto desde todas las orillas para que prevalezca la sensatez en las actuaciones de todos los involucrados. Debemos reconocer que los motociclistas en Cali están sin control, no sólo porque muchos de ellos carecen de su documentación en regla, cuentan con múltiples multas sin pagar y se acostumbraron a ir por la calle así, sin cumplir con la ley, porque saben evadir a las autoridades.

Lo más grave de todo es que, practicando la evasión de retenes y autoridad, muchos motociclistas aprendieron que, si le tiran la moto al guarda, si intentan arrollarlo, lo que seguramente ocurrirá, es que él intente evadirlo, buscando salvaguardar su vida y podrán evitar esa multa que tanto merecen.

Obviamente los guardas, interesados como muchos en mejorar las estadísticas de sus resultados en el trabajo, aprendieron cuáles son las artimañas que emplean los motociclistas y tienen claro cómo pueden frenarlos: atravesándose en el camino, quitándoles las llaves de la moto apenas se detienen o, en el peor de los casos, deteniéndolos a como dé lugar, estrategias que no están contempladas ni que permite la ley.

Para preservar la vida y la honra de todos, guardas y motociclistas, llegó la hora de implementar un pacto de no agresión. Y aunque puede sonar muy romántico y hasta poco real, la verdad es que es necesario que los actores viales se concienticen de la importancia que tiene la vida y el derecho de todos a preservarla. No podemos seguir viendo cómo, los motociclistas andan por ahí sin casco, sin chaleco, subiendo 3 y 4 en una moto, llevando hasta minitrasteos y exponiendo incluso a sus familias, en una travesía o prueba que no tiene razón de ser, mientras los guardas continúan en una actitud que los hace parecer los más rudos de la ciudad y que aprovechan para, con una actitud arrogante o déspota, pedir papeles y hasta quitar llaves de motos.

Quitarnos ¡todos!, los guantes, es lo único que va a lograr que podamos salir de esta situación. Eso, sumado a que los motociclistas mantengan sus documentos en regla o asuman las consecuencias en caso de que no, será el primer paso por parte de la ciudadanía. Todo eso, mientras los guardas reciben una capacitación en servicio al cliente con una dosis de humildad, que les enseñará a hacer su trabajo con más amor y menor prepotencia, logrando, al final del día, que los caleños entiendan cuál es la importancia de su misión en nuestra ciudad.

A quitarnos los guantes, porque esta pelea de egos puede cobrar varios muertos más.

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
  • https://virtual4.emisorasvirtuales.com:8190/live
  • Tolima Online