Hallan restos de piel en reptil marino que habitó Villa de Leyva hace 120 millones de años

Un equipo de paleontólogos colombianos y alemanes halló restos de piel alrededor del cráneo de un ictiosaurio que vivió hace aproximadamente 120 millones de años en lo que hoy es el municipio de Villa de Leyva, Boyacá. El descubrimiento representa la primera caracterización de tejidos blandos en un reptil marino del Cretácico en el norte de Suramérica.
Los investigadores identificaron pequeñas estructuras con forma de red, similares a fragmentos de las capas internas de la epidermis, así como láminas delgadas parecidas a la piel que, pese al paso de millones de años, aún conservan cierta flexibilidad. Este tipo de preservación es poco común en fósiles de vertebrados, especialmente en regiones de bajas latitudes, como Colombia.
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El estudio fue desarrollado por científicos de la Universidad del Rosario, la Universidad de los Andes y el Centro de Investigaciones Paleontológicas de Villa de Leyva, quienes señalaron que, aunque el material hallado es fragmentario, presenta señales químicas compatibles con la preservación de restos de proteínas que podrían ser originales del tejido.
“Este hallazgo revela las condiciones especiales del ambiente marino en el que se preservaron muchos reptiles de Villa de Leyva, con baja presencia de oxígeno y ciertos microorganismos que permitieron una conservación excepcional”, explicó la Universidad del Rosario en un comunicado.
Para analizar el fósil, el equipo empleó microscopios ópticos y electrónicos, además de técnicas que permiten estudiar la interacción de la luz con los materiales, con el fin de confirmar que las estructuras corresponden a piel y no a otros elementos, como tapetes bacterianos.
Según el doctor Edwin Cadena, profesor del programa de Ciencias del Sistema Tierra de la Universidad del Rosario, el hallazgo aporta al campo de la paleontología molecular, que busca comprender cómo pueden preservarse tejidos blandos —como células, vasos sanguíneos y piel— en fósiles de millones de años.
Por su parte, Manuel Martínez, investigador del grupo PaleoNeo, destacó que este tipo de preservación es extremadamente rara en regiones tropicales, lo que convierte este descubrimiento en un aporte clave para entender los mecanismos de conservación excepcional en el norte de Suramérica.
El estudio fue publicado en la revista científica Cretaceous Research y contó también con la participación de investigadores de la Universidad de McGill (Canadá) y del Museo Estatal de Historia Natural de Stuttgart (Alemania).





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