Opinión

La mínima diferencia

Luis Carlos Rojas García

Luis Carlos Rojas García

Escritor

“El partido no se acaba hasta que se acaba”.

(Ridículo pero cierto)

Una familia colombiana de apellido Ramírez llegó a Canadá hace aproximadamente tres o cuatro años. De los por menores de su llegada no pienso hablar, así que diré que llegaron por alguna razón a estas tierras y han venido haciendo su vida en completa normalidad, pese a que aquí pasan muchas cosas que, a veces, por asuntos de cultura, política y demás, no se mencionan.

Como sea, con la llegada del Coronavirus, esta familia ha tenido que adaptarse a la nueva vida que consiste en usar una máscara todo el tiempo, lavarse las manos, mantener la distancia social, sin contar las medidas de higiene personal que se han intensificado en aras de protegerse de cualquier tipo de contagio.

Todo, hasta hace unos días, había funcionado. Y cuando escribo todo es absolutamente todo, puesto que su fórmula de cuidados y medidas de protección marchaba a la perfección, al punto que el diario vivir transcurría sin contratiempos: el trabajo, las idas al mercado, el colegio de sus hijos etc.

Sin embargo, dice la frase popular que “la confianza mató al gato”. Tal vez por eso, hace un par semanas, la familia Ramírez comenzó a bajar la guardia. Se reunían con amigos, no siempre se lavaban las manos, en el trabajo no todo el tiempo guardaban la distancia y, si los adultos bajaron la guardia, los menos ni hablar.

Por supuesto, cuando vemos que ese tema del Covid-19 no ha tocado a nuestra puerta, el asunto se vuelve algo así como ver los toros desde la barrera. Por eso, no solo la familia Ramírez en un país como Canadá en donde realmente se están tomando las medidas correspondientes al punto que, si una persona ha tenido un contacto y aunque las pruebas del test salgan negativas tiene que quedarse en casa mínimo dos semanas recibiendo un subsidio de quinientos dólares semanales, terminan relajándose y poniendo, sin querer queriendo, en peligro sus vidas y la de sus familias.

Fue así como en los últimos días el señor y la señora Ramírez recibieron una llamada tan tenebrosa que los dejó en shock por unos instantes; en la llamada les confirmaban que una de las personas con las que habían estado compartiendo era positiva en Covid-19. La angustia, el pánico y la paranoia les abordó por completo ¿Cómo era posible que hubiesen sido tan descuidados? ¿Cómo era posible que se hubiesen confiado tanto?

Salieron apurados y encontraron uno de los innumerables puntos que ha dispuesto el gobierno para que las personas se puedan hacer la prueba ¡Gratis! Una vez terminó el examen, las 24 horas siguientes fueron una verdadera tortura y no era para menos. Todos sabemos que el Covid-19 no se anda con bobadas y que es una verdadera lotería, lo peor, que nos puede matar, sí, a uno o a toda la familia.

El silencio reinó en aquel hogar, no hubo abrazos, no hubo películas, nada. Como si se tratase de un juego de espías en donde uno es el impostor, la familia durmió en camas separadas imaginando lo peor, perdiendo, incluso, la fe en su Dios.

Con diligencia el resultado de las pruebas llegó al día siguiente, en idioma francés y en negrilla decía claramente: négatif. La familia Ramírez se abrazó y hasta lloraron de alegría, como si la selección Colombia hubiese ganado el mundial. No obstante, en el ambiente quedó la lección ya que podríamos decir que se fueron a penaltis y ganaron el partido por la mínima diferencia. Lamentablemente, no todos tienen la misma suerte de la familia Ramírez. En estos precisos momentos muchas personas aquí y allá, están llevando la muerte a sus hogares, están luchando por no morir.

Aunque no podemos culpar a la ignorancia de la gente, Colombia, por ejemplo, tiene un gobierno tan inepto, que no ha sido capaz de ayudar a los colombianos ni siquiera a entender que el Coronavirus es una realidad, que está ahí y que si nos descuidamos nos va a matar.

Bueno, en Colombia, mi hermoso país, nos puede matar desde el hambre, los políticos, el vecino, cualquier grupo paramilitar o la misma necesidad. Así que no hay mucho de donde escoger, pero, intentar al menos no morir por este virus ya es mucho cuento.

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
  • https://virtual4.emisorasvirtuales.com:8190/live
  • Tolima Online