Maromeros al poder

Para nadie es un secreto que cuando los políticos están en campaña hacen todo tipo de maromas circenses con el único fin de ganarse el voto de todos los incautos que, hasta hace un tiempo, repetían una y otra vez el mismo circulo vicioso y tóxico en donde sólo perdían los mismos de siempre, o sea, el pueblo que, por un tamal, una teja o una lechona, vendían lo poco que les quedaba de dignidad.
Por supuesto, y al referirme a estos asuntos tan chocarreros en tiempo pasado, no quiere decir que tan penosa situación se haya erradicado de raíz; si no me lo creen, le pueden preguntar a las comunidades que le dieron el voto a la alcaldesa tiktoker de Ibagué y lo que están viviendo ahora por confiarse una vez más.
No obstante, y aunque todo ese show de los maromeros al poder suele funcionar, para estas elecciones tengo el leve presentimiento que no les va a tocar tan fácil; inclusive, estoy seguro que la van a tener que sudar más de lo que ellos piensan y no es para menos, porque, pese a que muchos compatriotas, dentro y fuera del país, dicen que en Colombia nada ha cambiado, que todo sigue igual y que el gobierno del cambio es un más de lo mismo, la realidad es otra.
Así es, no vamos a decir que el gobierno Petro ha sido perfecto, no; sin embargo, lo que hemos visto en los últimos dos años, nos ha permitido evidenciar la corrupción y sus actores puntuales. Los tenemos identificados, sabemos sus malas mañas, su modus operandi. A esto se suma, que la ultraderecha fascista y corrupta se ha encargado de enterrarse así misma y el asunto es tan aberrante que, ya ni siquiera se esfuerzan por ocultar nada, rayando en el descaro y la estupidez.
Por esta razón, aunque los veamos comiendo chicharrón en cada esquina, bailando, saltando la cuerda o haciendo cualquier ridículo, dudo enormemente que vayan a pasar. Esto sin contar que de sus bocas no sale nada coherente y lo más irrisorio, se comieron el cuento que inventando chismes del actual presidente van a poder lograr reemplazarlo.
Por supuesto, esto no quiero decir que nos tengamos que confiar, recordemos que ya tuvimos a un títere de presidente, como para no mirar la lamentable situación de los argentinos y su supuesto libertario. Pero, la oposición del actual gobierno no tiene nada que ofrecer, y nada es nada. Literalmente dan pena ajena.
En resumen, viene mucho contenido degradante para las redes, ahí los veremos cual bufones, con sus ocurrencias chocarreras y su mediocridad, buscando mostrarse como los salvadores del país que ellos mismos han hundido en la miseria.
Para nuestra fortuna y también lo hemos podido ver con claridad, el pueblo ya no les cree, los abuchean cuando comienzan con su farsa y esa es la mejor manera de castigar a estos bandidos que no pasarán, porque, cada cosa que ocurre: ¡Es un hecho Sam!




