Mucho voto, pero poca inclusión
La jornada electoral del 8 de marzo dejó imágenes de participación en muchos pueblos y municipios del país. Desde temprano, cientos de ciudadanos salieron a las urnas para ejercer su derecho al voto, demostrando que la democracia sigue siendo una prioridad para muchos colombianos. Sin embargo, no todo fue tan perfecto como parecía.
Durante el desarrollo de las votaciones, los jurados de mesa contaban con una guía para orientar a los votantes que tuvieran dudas sobre el proceso o sobre cómo marcar el tarjetón. Pero en medio de esa orientación surgió una inquietud importante: la falta de herramientas adecuadas para personas con discapacidad, especialmente para quienes tienen dificultades para ver, leer o comunicarse.
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En teoría, durante las capacitaciones se habló de materiales adaptados, incluso algunos mencionaron haber visto guías con sistema braille para facilitar la participación de ciudadanos con discapacidad visual. No obstante, el día de las elecciones esa herramienta brilló por su ausencia en muchas mesas.
El problema se hizo más evidente cuando algunas personas con discapacidad llegaron sin acompañante. En esos casos, los jurados tuvieron dificultades para orientar el proceso, ya que no siempre sabían cómo ayudar o qué documento entregar según la votación correspondiente, ya fuera consulta, Senado o Cámara.
Esto deja una pregunta incómoda pero necesaria: si desde la capacitación se sabía que estas herramientas existían, ¿por qué no estuvieron disponibles en la jornada electoral? La inclusión no puede quedarse solo en el discurso o en un manual de capacitación. Debe verse reflejada en la práctica.
Más que una crítica, esto debería entenderse como un llamado de atención para mejorar la preparación de quienes están al frente del proceso electoral. Garantizar el voto no es solo abrir las urnas, también significa asegurar que todas las personas, sin importar sus condiciones, puedan participar con dignidad y autonomía. Porque la democracia no se mide solo por cuántos votan, sino también por qué tan fácil o difícil es votar para todos. Y ahí todavía hay una tarea pendiente.



