Nos quieren dividir

Nos quieren hacer creer que estamos divididos. Entre la derecha, el centro y la izquierda, y entre buenos y malos. Que no es posible que los colombianos nos unamos en torno a un mismo objetivo: el desarrollo económico del país y el bienestar de todos los colombianos.
Precisamente la semana pasada la encuestadora Guarumo anunciaba los tres primeros puestos de la carrera presidencial del 2026. Lo ocupaban una candidata de derecha, uno de izquierda y uno de centro, respectivamente. Uno de cada una de las tres corrientes en las que, supuestamente, estamos divididos. ¡Qué casualidad! Diría el ciudadano que no traga entero.
También la semana pasada, se empezó a destapar la infiltración de alias Papá Pitufo, el zar del contrabando, en la campaña del presidente Petro. Inmediatamente se llenaron las redes sociales de memes de Petro en la aldea de los pitufos. ¿Cómo no? Los caricaturistas, los comediantes y los hacedores de memes tienen que trabajar por sus “likes”.
Por supuesto, los petristas no se demoraron en manifestar que no era la primera vez que un criminal infiltraba una campaña a la presidencia. Decían la verdad; el entramado de corrupción de alias Pitufo es apenas uno de cientos que se han destapado, o empezado a destapar, a lo largo de muchos gobiernos.
Entonces empezó un rifi rafe de culpas; nada nuevo. Las acusaciones iban y venían de un lado al otro, como quien juega al tingo tango.
Entre tanto, se supone que nosotros debemos voltear para un lado y para el otro de la pelota, con el objetivo de dictaminar quién es el malo y quién el bueno.
¡Mandan cáscara! Diríamos en la costa. Como si fuéramos investigadores o fiscales, o tuviéramos el tiempo para hacerles seguimiento a todas las denuncias y declaraciones en escena, y no la obligación diaria de atender nuestras casas y a nuestras familias, y de trabajar.
Las denuncias y las investigaciones deben seguir su curso y la justicia debe determinar las responsabilidades, no faltaba más; pero a nosotros que no nos pongan de jueces ni a pelear. A nosotros, que nos dejen dialogar.




