Opinión

Un error más grande que las cifras

Adriana Bermúdez

Adriana Bermúdez

Creyente en que con la verdad, todo se puede. Comunicadora social, Magíster en Administración.

Nuevamente, esta vez desde Japón, el presidente Petro nos sorprende con su comportamiento errático y sus desaciertos en la comunicación. Con el ánimo de justificar la inversión de 10 millones de dólares que hizo Colombia en el stand de la Feria Expo Mundial 2025, que tiene un área de 875 metros cuadrados, el presidente ‘revela’ unas cifras que son más que aspiracionales.

En X, dice que “Han entrado 1.300.000 millones de personas al estand”, lo que evidencia que las cuentas que hace están muy mal hechas, porque esa cantidad de personas (1,3 billones, como debió mencionarlas correctamente) ni siquiera la hay en este planeta. También dijo que “Van 10 millones de toneladas de lechona vendida en la feria, con las filas más largas”, cuando, para lograrlo, se podrían necesitar como mínimo, unos 60 millones de cerdos. Y, si esa fue la cifra de venta en el evento, quizás lo de la nueva Reforma Tributaria que está buscando que le aprueben, debería reevaluarse. Y queda claro cuál es la industria que reemplazará a Ecopetrol.

Sin embargo, más allá de su galimatías y del apoyo que el micrófono y su soporte le prestaron ante su poca capacidad de guardar compostura, quizás porque el cansancio lo tenía derribado, lo que impacta es la manera despectiva en que, de nuevo, se evidencia que trata a sus colaboradores.

La forma en que decidió ignorar a Carmen Caballero, la presidenta de ProColombia, porque no respondió la pregunta sobre los productos colombianos en la feria como él lo esperaba, demuestra el desprecio que siente por quienes le rodean. No le importó que fuera mujer, amiga personal de su esposa, directora de Procolombia y, sin misericordia alguna, decidió ‘ningunearla’ de la manera más grotesca posible ante los ojos del mundo, la dejó hablando sola y prefirió él mismo, responder la pregunta que le hizo.

Las ínfulas de ‘ser supremo’ saltan a la vista y dejan a Colombia mal parada, al evidenciar que su presidente, de nuevo, ese que dirige los designios del país, no siente el más mínimo respeto por una de sus subalternas o colaboradoras y las actitudes que asume, rayan en la misoginia. Definitivamente, cuando el poder se sube a la casa, se pierde la perspectiva, la capacidad de análisis, el respeto. Lástima que el presidente no se ha dado cuenta de que, ante su equipo, aunque tiene el poder, jamás logró la autoridad.

Esperemos que todos esos desplantes y esas actitudes inadecuadas, logren que sus súbditos y seguidores, poco a poco, vayan cayendo en cuenta que no es el liderazgo que merecen, ni que necesita el país, preparándolos para encontrar hacia 2026, una persona que no sólo cumpla las promesas, también sea capaz de liderar un equipo con respeto, base absoluta del éxito.

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
  • https://virtual4.emisorasvirtuales.com:8190/live
  • Tolima Online