Vidas en juego

Drogas La Rebaja es una cadena de droguerías que ha sido un referente en nuestro país por décadas. Desde su creación, en los años 70, era un secreto a voces que pertenecía a los hermanos Rodríguez Orejuela, quienes la utilizaban para poder justificar ingresos del narcotráfico. Sin embargo, fue hasta mediados de la década de los 90, cuando fueron capturados y extraditados, que lo confesaron. Buscando preservar la empresa y el empleo de los más de 4000 empleados que en ella trabajaban en aquel momento, los empleados de Drogas La Rebaja se reunieron y fundaron Coopservir, la cooperativa que les permitió hacerse dueños de la empresa y continuar, hasta hoy, con su funcionamiento.
En 2005 cuando los organismos de inteligencia de Estados Unidos determinaron que la cadena de droguerías seguía en manos de los hermanos Rodríguez Orejuela, decidieron comenzar una batalla jurídica de intervención estatal. En 2016, la justicia determinó que los activos de la empresa provenían de actividades ilegales, lo que desencadenó un proceso de extinción de dominio en manos de la SAE, Sociedad de Activos Especiales. La justicia decretó, en segunda instancia el pasado mes de julio la extinción de dominio, que parece tener su desenlace entregando la compañía al Estado colombiano.
Como lo hemos visto con el paso del tiempo, la SAE no es la entidad más indicada para administrar bienes. Recordemos que el propio presidente Petro pidió en días pasados, poner “bajo la lupa” el inventario de los bienes entregados a esta entidad, argumentando que podíamos “estar bajo uno de los peores hechos de corrupción de la historia”. En cambio, Coopservir durante varias décadas, ha mantenido el negocio a flote y protegido la seguridad de los empleados, lo que pretendía mantener, gracias a la firma de un canon de arrendamiento por 5 años, desde 2021, que le permitía tener el control del negocio, pero con las condiciones del Estado.
Hoy, la decisión del Gobierno Nacional es convertir a Drogas la Rebaja en una red pública para fabricar y distribuir medicamentos a bajo costo. Las droguerías se convertirán en Centros de Atención Primaria en salud para atención médica y venta de medicamentos, mientras los laboratorios serán utilizados para la fabricación de vacunas y medicamentos genéricos.
La decisión tomada por el Gobierno Nacional de pasar a manos del Estado a Drogas La Rebaja, preocupa. Y dicha preocupación nace del hecho comprobado, que el Estado nunca ha sido un buen administrador. Son demasiadas vidas las que están en juego con esta decisión, vidas que, en medio de la adversidad, encontraron cómo subsistir y salir adelante. Hoy, el Estado, que aún no tiene claro cómo poner en marcha su modelo de salud, toma una empresa que se encuentra organizada y es productiva, para cogerla como su “conejillo de indias”. Solo nos queda orar porque la implementación de este modelo sea exitosa. Colombia no necesita 4000 desempleados más.



