A punto de estallar

Como era de esperarse, la renuncia de la canciller Laura Sarabia, no solucionó el lío de los pasaportes. Por el contrario, parece que lo complicó aún más. Y digo que lo complicó porque ahora, el encargado de sacar adelante los caprichos del presidente Petro, será nada menos ni nada más que el jefe de Gabinete, Alfredo Saade, el pastor que no ha sido capaz de demostrar que tiene una sola oveja en su rebaño y que se caracteriza por la sumisión que demuestra ante el presidente, a pesar de lo disparatadas que sean sus ideas.
Sin que se haya llegado al ‘día D’ (de finalizar el contrato), 1 de septiembre, ya los colombianos, en diferentes ciudades de Colombia, están sufriendo las consecuencias de pretender acabar el vigente con la multinacional colombiana Thomas Greg & Sons. Según lo manifestado por Laura Sarabia, anterior canciller, Alfredo Saade fue quien ordenó retrasar las citas para hacer rendir el ‘stock’ que se tiene de los pasaportes, a pesar de que el Ministerio de Relaciones Exteriores no es una cartera de su competencia, ni donde tiene injerencia.
Y aunque debo decir que me es indiferente quién haga los pasaportes, sí espero que mi país tenga un proceso sencillo, que los colombianos podamos adquirir nuestro documento con un precio asequible y que éste sea aceptado en todas partes del mundo donde es requerido, lo que creo, no es mucho pedir.
Pero la terquedad del presidente continúa. Ahora sabemos que, si el convenio con Thomas no se renueva, así sea por urgencia manifiesta, vamos a terminar en manos del Gobierno de Portugal y de su legislación, quien solicitará que el pago sea en euros, por lo que el costo de la libreta cambiará de acuerdo con la tasa de cambio y se le adicionarán los gastos de transporte desde el aeropuerto hasta la Imprenta Nacional de Colombia e impuestos. Así que vamos suponiendo cuánto puede llegar a costar…
Y como el contrato que se firmará el martes 15 de julio incluirá a la Imprenta de Francia mientras se capacita a la Imprenta Nacional, estaremos en poder de los portugueses y los franceses hasta el año 2035. Lo que deja el interrogante, si la Imprenta Nacional está preparada, como dice el presidente Gustavo Petro, ¿por qué debemos esperar diez años para tener el control de la operación? El argumento esencial del presidente Petro para este cambio, para estar de pelea con Thomas Greg, es decir que nuestros datos están en poder de una empresa internacional, quizás porque Thomas es una multinacional; sin embargo, ¿no es mejor que, una empresa nacida en Colombia, tenga la información de los colombianos a que la tengan dos países, Portugal y Francia?
Laura Sarabia dio un paso al costado del Gobierno porque no consideró viable para el país ni para los colombianos, hacer este cambio. Si la ‘niña consentida’ del presidente Petro decidió dejar al propio mandatario y a los beneficios de pertenecer a su Gobierno, por no estar de acuerdo con esta decisión, ¿por qué los colombianos no hemos encendido las alarmas ante la situación que se avecina? Esa que está a punto de estallar, mientras nosotros solamente, la estamos mirando desde lejos.



