Alarmantes audios de disidencias vinculan eventual triunfo de Iván Cepeda con mayor control criminal en el Guaviare

Las autoridades colombianas investigan una serie de audios atribuidos a Rogelio Benavides, presunto integrante de las disidencias de las Farc bajo el mando de alias ‘Calarcá’, en los que se lanzan amenazas contra campesinos y líderes comunales del Guaviare, al tiempo que se menciona de manera reiterada al senador y posible candidato presidencial Iván Cepeda.
Las grabaciones, difundidas en chats comunitarios rurales, evidencian un preocupante esquema de presión territorial mediante reuniones obligatorias, carnetización de habitantes y cobros económicos ilegales. En uno de los audios, el hombre afirma: “Ojalá gane el compañero Cepeda, porque ahí sí lo vamos a apretar otros cuatro años nosotros”, frase que encendió las alarmas entre organismos de inteligencia y autoridades electorales.
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En los mensajes también se advierte a presidentes de juntas de acción comunal y pobladores sobre multas, expulsiones y sanciones contra quienes no acaten las órdenes de la estructura armada. “El que no tenga el carnet paga o se va del territorio”, señala uno de los apartes conocidos por las autoridades.
Aunque hasta el momento no existe evidencia que vincule directamente a Iván Cepeda con estos grupos ilegales, las referencias hechas por integrantes de las disidencias generan preocupación en medio del ambiente preelectoral y del incremento de presiones armadas en varias regiones del país.
La Defensoría del Pueblo ya había advertido sobre posibles intimidaciones de las disidencias de alias ‘Calarcá’ en zonas de Caquetá y Guaviare para influir en la intención de voto de las comunidades rurales. La defensora Iris Marín confirmó que la entidad verificó en terreno denuncias relacionadas con presiones políticas y restricciones a ciertos candidatos.
Por su parte, la Misión de Observación Electoral alertó recientemente sobre el deterioro de la seguridad electoral de cara a las presidenciales de 2026, señalando que grupos armados ilegales estarían intentando condicionar el voto y controlar territorios estratégicos en varias regiones del país.




