Historias
Historias de hombres solo para mujeres: historias de mis ex – el si, pero no

Esta semana no sabía que historia de «mis ex» escribir, así que, acudiendo un poco al azar, y con el fin de encontrar una directriz, le pregunté a Agustín sobre quién quería qué escribiera o qué historia quería escuchar, y él automáticamente me respondió: EL SI, PERO NO. 
La verdad, no esperaba escribir de éste personaje tan pronto, pero vamos a darle gusto a Agus e intentar recrear su historia.
Adolescencia… época llena de experiencias nuevas, contradicciones emocionales, confrontaciones morales, riesgos desmedidos, amores inconclusos. 

En mi caso EL SI, PERO NO, llega en esta de etapa de mi vida, pero sé que para otras mujeres puede haber aparecido en cualquier otro momento, incluso en la madurez. Y es que el mayor determinante para que este hombre no alcance a ser EL SI, puede ser un dilema moral o una indecisión emocional, y eso es algo que no tiene edad. 
Esta relación suele iniciar por lo general como una simple amistad. Algo normal, sencillo, sin pretensiones, sin químicas arrasadoras, ni hormonas desordenadas. Pero con el paso del tiempo, poco a poco, va tomando un rumbo inesperado, misterioso… sembrando dudas en los 2, y tal vez germinando más en uno que otro. (Lo cual en mi caso, por lo menos no fue en mí) 

Entonces es cómo este caballero, termina convirtiéndose en una tentación oculta,
pues aunque ante los demás, seguimos siendo “Amigos, simplemente amigos y nada más”, en el fondo ya han comenzado a moverse cosas al interior de cada uno. Empieza ahora a aparecer esa química que antes estaba dormida
y a través de la complicidad se crea un lenguaje común. Con el paso de los días la confianza es cada vez mayor y vas sintiendo un bucle que va creciendo y se va apoderando de la situación.
Intentan pasar más tiempo juntos. Hay cariño, hay cuidado, hay ternura y hay un contacto físico controlado – porque recordemos que tenemos como precepto, que la amistad debe prevalecer por encima de estas señales -. 
De repente, sin saber ni que pensar, te detienes y te cuestionas lo que está pasando,
y en un momento de razón desmedida haces un mapa de los diferentes escenarios. Descubres que a pesar de todo lo que sucede en tu interior, hay algo que bloquea ese SI
y te sigues quedando con el NO.
Dudas y dudas y sigues dudando.
Quieres, pero no.
Algo te empuja, pero algo te detiene.
No te decides.
Entonces dejas que todo siga su curso, sin forzarlo y corroboras que ese NO va llegando por sí solo. 
Sin embargo, (fue así, en mi caso) mientras esto va ocurriendo, nos va punzando una pequeña espina que dice: ¿y qué tal qué…si hubiera sido un SÍ? 

Y es ahí cuando la vida en su infinita sabiduría (o picardía), nos regala mediante una situación la oportunidad momentánea de un acercamiento mayor, pero que, sin generar ningún compromiso te permite experimentar eso que tanto vacilaste. 
Entonces te das cuenta que con eso era suficiente. Ya las dudas no existen, ya éste es un capítulo cerrado y siempre será solo un lindo recuerdo. Con el paso del tiempo entiendes que así debía ser y sientes paz.

Posdata para los hombres: Lo más probable es que este prototipo de EX sea de 2ble vía, así que por lo menos siempre compartirán esa tranquilidad de no haber sido un SI.
Ah, y si se preguntan qué si para mí fue: una indecisión emocional o un dilema moral…? pues los dejaré con la duda!! 




