La voz universitaria que lanza redes: así nació El Anzuelo Medios

Un día cualquiera en el campus de la Universidad de Ibagué, en el Tolima, el sonido de un micrófono que rebota en las paredes de un aula se mezcla con el clic de un teclado y el resplandor de una cámara en preparación. Ese escenario resume el pulso de El Anzuelo Medios, un multimedio universitario que no sólo informa: enseña, experimenta y se abre al mundo desde la voz de sus estudiantes.
La idea germinó porque los estudiantes del programa de Comunicación Social y Periodismo buscaban un espacio real para aplicar lo aprendido. Como recuerda un reportaje: “Desde 2012 surgió la iniciativa de crear un espacio donde los estudiantes … colocaran en práctica lo aprendido”.
En 2015 la universidad oficializó el proyecto: “Surge el primer multimedio universitario de la región: El Anzuelo Medios”. Así, lo que comenzó como prueba piloto se convirtió en laboratorio vivo de periodismo, con radio, prensa, televisión y plataformas digitales.
Según su propia descripción, El Anzuelo Medios se consolida “como un espacio alternativo donde, desde la perspectiva del periodismo universitario, se promueven espacios de reflexión, análisis y deliberación en temas de interés público”.
Se trata de no ser un medio más, buscan:
- Que los estudiantes desarrollen sus habilidades narrativas.
- Que el medio sea una alternativa frente a los tradicionales.
- Que impulse la ciudadanía, la participación, el debate.
También se plantea como estrategia pedagógica y espacio de proyección social.
Con un equipo docente y técnico que acompaña coordinadores, profesores especializados en investigación, tecnologías digitales, estudios culturales el medio abre sus puertas a los alumnos para que experimenten.
Los formatos son diversos: prensa escrita/digital, radio, televisión, narrativas multimedia. En 2019 se informó que el medio había “estrenado estudio de radio” para potenciar estas prácticas.
Las historias que cuentan no sólo vienen del campus, sino del entorno: la ciudad de Ibagué, la región, los actores ciudadanos, los colectivos culturales. De ahí que se hable de “territorio” y “comunidad” como ejes de la propuesta.
El Anzuelo Medios tiene un doble valor: para la formación del estudiante y para la comunidad.
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Formación : los alumnos dejan la teoría para enfrentarse a los retos reales del periodismo agenda, verificación, narrativa, tecnología, público.
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Comunidad : se abre un canal que escucha “al ciudadano”, que da voz a quienes a veces no están en los medios tradicionales. Según su misión, se entiende el periodismo como “promoción de escenarios democráticos y participativos”.
Además, al operar desde una universidad, ayuda a fortalecer el vínculo entre academia, medios y sociedad.
Como todo medio universitario, El Anzuelo Medios enfrenta desafíos que van desde mantener la calidad de sus contenidos pese a las limitaciones propias del entorno académico —como disponer de equipos, tiempo y recursos de producción hasta lograr que su alcance supere las fronteras del campus para obtener una verdadera visibilidad en la región. A esto se suma la necesidad de adaptarse a los cambios constantes en las formas de consumo de información, que exigen narrativas más dinámicas, presencia activa en redes sociales y un enfoque multimedia capaz de dialogar con audiencias jóvenes; y, finalmente, el reto de preservar su independencia editorial para evitar que sus contenidos se vean condicionados por las dinámicas institucionales o por las rigideces académicas, garantizando así un periodismo auténtico, crítico y formativo.
El medio ya ha dado pasos importantes: por ejemplo, obtuvo en 2020 el registro de marca única por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio para El Anzuelo Medios.
Esto abre posibilidades de consolidación, de hacer crecer sus formatos, de establecer alianzas, de asumir un rol más fuerte en la región.
En la ciudad de Ibagué, mientras los estudiantes ajustan micrófonos, preparan guiones, editan vídeos y escuchan las voces de su entorno, El Anzuelo Medios crece como prueba de que la universidad puede ser más que fuente de información: puede ser generadora de historias y, sobre todo, de transformación. Un medio que no sólo habla, sino que también escucha, forma y conecta.




