La locomotora del terminal de Ibagué
La emblemática locomotora que señala la ubicación de la terminal de buses de la ciudad, tiene de fondo una historia de desarrollo y economía. En 1921 llegó el ferrocarril a Ibagué, pero fue hasta 1926 que se empezó a construir la estación Pedro Nel Ospina, en homenaje al presidente que puso en marcha esta obra. En 1983 se demolió la estación para dar paso a la terminal que hoy día conocemos.
Gracias a la aparición del ferrocarril y la estación del mismo, Ibagué pudo desarrollar su economía y urbanismo, ya que alrededor de la estación comenzaron a surgir nuevos barrios y se impulsó al sector hotelero. Así es como surgió la que hoy día conocemos como Avenida Ferrocarril, que se extiende desde la calle 19 al occidente hasta la calle 43 al oriente, pues esta vía servía para que el sistema férreo realizara su trayecto de entrada y salida de la ciudad.
La locomotora que se aprecia fuera de la terminal hoy día es considerada símbolo de la memoria histórica ibaguereña: su número era el 33, pesa 50 toneladas, para su instalación en su actual hogar se necesitaron 10 horas para trasladarla por casi ocho kilómetros y fue desarmada y vuelta a ensamblar.
A pesar de que las generaciones más jóvenes jamás llegaron a experimentar lo que era un viaje en estas enormes maquinarias, este monumento es un reflejo y un recordatorio del pasado, el cuál forjo la ciudad que hoy podemos disfrutar.




