Mochilera a los Cincuenta: Aprender a ser yo

Hace unas semanas recibí por primera vez una foto de cómo serán la portada y la contraportada de mi libro Mochilera a los Cincuenta. En una esquina de la imagen, que en realidad era la foto de la pantalla de un computador, se alcanzaba a ver el gorro de invierno de la editora trabajando en la revisión del documento. Sin haberlo contemplado en ninguna de las escenas en las que ya me había imaginado la publicación de mi primer libro, este libro se publicará en Canadá, donde ahora mismo hace tanto frío que se puede usar gorro de invierno en la oficina.
He querido ser escritora desde que tengo memoria. Desde niña soñaba con escribir y publicar un libro. Al principio no sabía sobre qué escribiría… quizás sobre algo en lo que me volviera experta. Solo una vez intenté escribir ficción; desde entonces, siempre he escrito memorias. Todo me ha indicado que es de lo que sé escribir: de mi vida. Quizás el único tema sobre el que me pueda considerar medianamente experta.
Antes de noviembre del año pasado ya había empezado varias memorias. He hablado de ellas en distintos escenarios. Una trata sobre mis dos matrimonios y mi separación; le he dado varios títulos. Uno de ellos es El Olor a Guayaba Agria con Sal, en honor a mi fruta favorita de la niñez. Otra de esas memorias es sobre la comunidad judía ortodoxa en Montreal; esa la titulé La Dama y quizás sea la próxima que publique. También tengo empezada una colección para mis hijas con lecciones que aprendí antes de cumplir los cuarenta; un cuento sobre lo que para mí es “la belleza”; y mis columnas en este y otros medios, que siempre han tenido un contenido autobiográfico.
La memoria que estoy a punto de publicar, sin embargo, no es ninguna de ellas, sino una que empecé —sin saberlo— apenas el siete de noviembre pasado; casualmente, el día de mi cumpleaños, y se llama Mochilera a los Cincuenta.
Mochilera a los Cincuenta, como reza la contraportada, “es una memoria sobre deambular, cuestionar y encontrar una manera de verse a uno mismo y al mundo con una nueva perspectiva”. Se trata de mi primer viaje como mochilera en solitario por Lisboa y Sevilla, un viaje que muchos consideraron imprudente, pero que decidí emprender de todas maneras.
Lisboa me cautivó y Sevilla me enamoró. Recorriendo las calles y cafeterías acogedoras de ambos lugares, y en la poesía de los encuentros cotidianos de este viaje, tuve la oportunidad de reflexionar sobre el amor romántico, la maternidad y el matrimonio (tres temas que siempre me han interesado), así como sobre cómo hacer para que todo encaje.
Hoy quiero invitarlos a estar pendientes de la publicación de este libro y a que lo lean, para que me compartan sus opiniones y conversemos sobre los temas que allí trato.




