Sony exige retirar 260.000 canciones falsas creadas con IA que imitan a Adele, Harry Styles y Michael Jackson

La discográfica denunció una escalada de canciones generadas con inteligencia artificial que suplantan a artistas sin autorización. La cifra casi se duplicó en seis meses y reaviva el debate sobre los derechos de autor y el fraude en las plataformas digitales.
Sony Music solicitó a las plataformas de streaming retirar más de 260.000 canciones generadas con inteligencia artificial que imitan las voces o la identidad de artistas de su catálogo, entre ellos Adele, Harry Styles, Britney Spears, Queen y Michael Jackson.
Según información publicada por el Financial Times el 5 de octubre de 2026, la compañía había solicitado retirar unas 135.000 pistas al cierre de marzo. Para finales de septiembre, la cifra superaba las 260.000, lo que evidencia el rápido crecimiento de este fenómeno.
Las canciones falsas preocupan a la industria musical
Sony advierte que estas reproducciones no autorizadas pueden confundir a los seguidores, perjudicar a los artistas y afectar la integridad de la industria musical. La compañía pidió a las plataformas actuar con rapidez y evitar que los contenidos retirados vuelvan a publicarse.
El problema va más allá de la imitación de voces famosas. También preocupa la publicación masiva de canciones creadas con IA que acumulan reproducciones fraudulentas mediante sistemas automatizados, con el objetivo de generar regalías de manera indebida.
La plataforma Deezer informó que en junio de 2026 recibía cerca de 90.000 pistas completamente generadas con inteligencia artificial al día. Además, detectó que una parte importante de las reproducciones de este tipo de música podía estar vinculada al fraude.
La controversia también ha impulsado acciones legales de las grandes discográficas contra empresas de inteligencia artificial por el presunto uso no autorizado de material protegido para entrenar sus modelos.
El caso vuelve a poner sobre la mesa un desafío central para la industria: aprovechar las nuevas tecnologías sin vulnerar los derechos de los artistas ni engañar a los oyentes.





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