Historias

Be water, my friend

Martha Lucía Barbieri

Comunicadora Social -Yo soy la que soy –

La tierra, el cuerpo, la vida, el agua: Sea agua, fluya y adáptese como ella.

En alguno de mis textos anteriores mencioné el Wu Wei, el principio de la acción natural no forzada, la no acción, una filosofía taoísta que significa la forma natural de hacer las cosas y fluir con las mismas, sin forzarlas, para que su armonía no sea desvirtuada y todo siga su curso. Esta filosofía de Lao-Tse, la practicaba Bruce Lee (actor, escritor, artista marcial), quien a su vez creó una filosofía propia, el Jeet Kune Do, llamada El camino del puño interceptor, dicho método utiliza recursos para las situaciones de «combate«, estos pretenden adaptarse casi a cualquier circunstancia, algo similar a lo que ocurre con el agua que es flexible, fluye y se acomoda. La intención de muchas de las técnicas de combate es desarrollar la parte física y espiritual del individuo.

Bruce Lee, quien a mi parecer estaba ya en otro nivel de conciencia, creía firmemente que un sistema marcial debía tener las cualidades y características del agua y la usaba como una metáfora para explicar que estamos en constante cambio y movilidad. Esto lo dejó claro en una frase pronunciada en 1971 en su última entrevista para la televisión antes de su muerte, en el programa de Pierre Berton (en el cual por cierto intentó ser ridiculizado por su entrevistador).

La traducción en español de la frase «Be water my Friend»: «No te establezcas en una forma, adáptala y construye la tuya propia, y déjala crecer, sé como el agua. Vacía tu mente, sé amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza se convierte en la taza. Si pones agua en una botella se convierte en la botella. Si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede chocar. Sé agua, amigo mío«.

Sí, el ser humano puede simular las peculiaridades y atributos del agua y tener su adaptabilidad; puede fluir, mover, golpear, dividir, chocar, puede ser tan transparente que se logra ver a través de ella o tan turbia que todo lo oscurece al golpe del ojo, ser el mejor solvente, pasar de un estado al otro, puede incluso ser tan persistente como para penetrar una roca. Todo esto es más fácil decirlo que hacerlo.

Finalmente esa transformación constante es lo que experimentamos en este mundo actual de irrecuperables y continuos cambios. Todo es mutante, transitorio y hasta con fecha de caducidad. Vivimos con incertidumbre y en la Sociedad liquida o Modernidad tardía de la que hablaba el sociólogo Zygmunt Bauman, en donde hay relatividad de valores, se cambia de sitios, trabajos, las relaciones se diluyen y hasta el amor es líquido con frágiles vínculos sentimentales y falta de compromiso.

Be water, sea agua, esta también es a mi parecer la resiliencia de la que tanto se habla, es ese reinventarse tan de moda. Como decía Lee, no hay que usar la fuerza para luchar contra la fuerza, mejor es ser como el agua y dejar que el golpe fluya contra su oponente.

Porque es jueves de volver a lo que fue, lo que es, lo que siempre será…porque mi elemento es el agua y el agua es la vida, es el cuerpo, es La Tierra. Porque agua ya somos y podemos ser como ella, porque el agua como nosotros se transforma más allá de sus potestades elementales, porque el agua es un instrumento de poder.

«Be water, my friend», sé agua, amigo.  

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