Colombia avanza en la adopción de la Inteligencia Artificial, pero aún enfrenta brechas y riesgos

Un nuevo estudio sobre el uso e impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en los sectores de telecomunicaciones, postal y audiovisual revela que Colombia se encuentra en una etapa inicial de habilitación de esta tecnología, con avances desiguales entre sectores y retos importantes en materia normativa, de derechos y soberanía de los datos.
El análisis, elaborado a partir de entrevistas realizadas entre septiembre y octubre de 2025 a actores clave de estos sectores, ofrece una radiografía del estado actual de la IA en el país. El documento identifica los principales casos de uso, las barreras para su desarrollo y los planes de inversión previstos, y destaca el papel de la IA como un factor clave para mejorar la productividad y la eficiencia.
Según el estudio, Colombia enfrenta el doble desafío de cerrar brechas digitales históricas y, al mismo tiempo, promover una adopción de la IA que impulse la innovación, garantice seguridad jurídica para los inversionistas y proteja los derechos de las personas. El país avanza en la construcción de un marco normativo para el uso responsable de esta tecnología, aún en una fase incipiente.
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Los niveles de adopción varían significativamente por sector. Telecomunicaciones lidera la implementación de soluciones de IA, con una inversión proyectada para los próximos cinco años que será 12 veces mayor que la realizada entre 2020 y 2025. En promedio, 21 empresas pasaron de invertir COP 1.100 millones a proyectar COP 13.200 millones, reflejando una adopción estratégica en redes e infraestructura.
En el sector audiovisual, la IA se encuentra en una etapa intermedia, con diferencias marcadas entre actores. Mientras algunos ya usan herramientas de automatización y generación de contenidos, otros enfrentan limitaciones técnicas y de recursos. El sector postal, en cambio, muestra una adopción incipiente, concentrada en funciones administrativas y con usos logísticos avanzados aún en fase de intención.
El estudio también alerta sobre los riesgos asociados a la IA. El 84% de los actores consultados identificó a los deepfakes como la principal forma de violencia digital, con impactos en la privacidad y la dignidad. En línea con el CONPES 4144 de 2025, se analiza además la violencia de género mediada por IA y las brechas en la respuesta institucional.
Como insumo para la regulación futura, el documento resalta el uso de sandbox regulatorios impulsados por la CRC y el potencial de la IA para optimizar procesos, reducir costos, disminuir el impacto ambiental y mejorar la accesibilidad en los contenidos audiovisuales.
“Contar con evidencia técnica sobre los beneficios y riesgos del uso de la IA es clave para promover la innovación sin perder de vista la protección de los derechos”, afirmó Claudia Ximena Bustamante Osorio, comisionada y directora ejecutiva de la CRC.




