Opinión

A Fecode, ¿sí le interesan los niños?

Adriana Bermúdez

Creyente en que con la verdad, todo se puede. Comunicadora social, Magíster en Administración.

Los paros de Fecode son de nunca acabar. De manera continua dejan sin clases a los niños y ponen en aprietos a los padres, quienes tienen que ver cómo se las ingenian para cuidar de sus hijos y ocuparlos durante su jornada escolar, simplemente porque a sus maestros se les ocurrió no trabajar en señal de protesta. Aún recuerdo cuando, de niña, escuchaba a una amiga de mi mamá que pertenecía al Magisterio, decir que le daba pena cada que sus colegas paraban, porque eran los profesores de entidades públicas los que tenían mayores y mejores beneficios básicamente, porque les pagan los doce meses del año, tienen dos vacaciones pagas y posibilidades de fortalecimiento de sus competencias con grandes beneficios del Estado. Sin embargo, siempre encuentran un motivo para entrar en paro y no trabajar, no honrar su trabajo.

Llevamos más de un año en pandemia. Hace más de doce meses los estudiantes fueron enviados a casa para evitar contagios y la educación pasó a su más infortunado momento. No sólo se convirtió en responsabilidad de los padres que los temas escolares se entiendan y se avance en el aprendizaje, la virtualidad hizo que la posibilidad de socialización de los estudiantes quedara relegada a su mínima expresión, haciéndoles, con ello, perder la oportunidad de construir tantas conductas que los fortalecen como seres humanos miembros de una sociedad: la tolerancia a la frustración, el manejo del tiempo, el trabajo en equipo, algunas de ellas, quizás, no puedan construirse o fortalecerse adecuadamente cuando regresemos a la normalidad, simplemente porque habrá pasado el momento idóneo de hacerlo y la mente ya no lo asumirá de la misma manera. Para nadie es un secreto que la personalidad y el carácter tienen momentos ideales para forjarse y que el aprendizaje se hace mucho más fácil, entre más jóvenes seamos.

Llevamos más de 40 días en paro, más de 40 días en que nuestros estudiantes de instituciones públicas no reciben clases y sus padres los tienen diariamente en casa buscando una ocupación para ellos. Lo más grave es que los profesores decían, con toda razón, no tener garantías porque no estaban vacunados. Por ello, el gobierno los priorizó y determinó que es hora de vacunarlos… sin embargo, esa respuesta tampoco los satisfizo y ahora, escudados en la mala infraestructura de algunas instituciones, resolvieron que no volverán a clases. ¿Alguien puede cuantificar y/o cualificar el daño que significa para cada uno de los estudiantes, no asistir durante tanto tiempo a clases? ¿Alguien puede medir el atraso que significa para nuestra educación el que estos jóvenes no asistan a clase y se capaciten regularmente, como el programa escolar lo pide? ¿Alguien logra saber qué tan capacitados estarán realmente, estos estudiantes cuando compitan para ingresar a la formación universitaria? Lo más cuestionable es que son los maestros de Fecode quienes piden educación y son ellos quienes no la suministran, son ellos quienes exigen condiciones cuando, como Estado, no tenemos garantías frente a su servicio, porque no es estable, de calidad y además, en muchos casos, está sesgado políticamente.

No podemos desconocer los argumentos de los profesores frente a las necesidades de infraestructura que tienen muchas de las entidades educativas, pero no pueden pretender con ello, detener la educación de gran parte del país. Necesitamos seguir levantando la voz ante el Estado para que solucione esos problemas, pero tenemos que impedir que, al hacerlo, se creen otros vacíos que pueden llegar a ser tan graves y profundos, como dejar a toda una generación con una educación pública superficial, incompleta y que los hará incompetentes frente a sus pares de instituciones privadas.

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba