Deportes Tolima: ilusión, respeto y obligación en la Libertadores 2026

Veo a Deportes Tolima ante una oportunidad real, pero también frente a un riesgo evidente en esta fase de grupos de la Copa Libertadores 2026. Es un grupo engañoso: parejo en nombres, en valores de mercado y en presente competitivo.
Tolima llega con una nómina cercana a los 12 millones de euros , con piezas consolidadas como Junior Hernández, Sebastián Guzmán, Brayan Rovira, «Tatay» Torres, «Chino Sandoval y un bloque que ya compitió internacionalmente. No es el equipo más caro, pero tampoco está por debajo: está exactamente en la pelea. Y eso, en este tipo de grupos, lo cambia todo.
Sus rivales no intimidan por historia reciente, pero sí por contexto. Universitario de Deportes llega golpeando la mesa tras ganar el clásico ante Alianza Lima, lo que eleva su confianza justo antes del debut del 7 de abril . Además, es un club con tradición copera. Coquimbo Unido tiene una nómina similar en valor (alrededor de 12 millones de euros) y suele hacerse fuerte en casa. Y el rival uruguayo, El Nacional, representa ese fútbol incómodo, táctico, que históricamente complica.
Aquí no hay gigantes, pero tampoco hay débiles.
El calendario también aprieta: seis partidos en menos de dos meses , donde dos victorias consecutivas pueden encaminar una clasificación… o dejar a cualquiera contra las cuerdas. Por eso insisto: este grupo no se gana por nombres, se gana por detalles.
Soy optimista. Tolima tiene estructura, experiencia reciente y una idea clara. Pero no puede caer en la trampa del favoritismo. Debe respetar a todos. En Libertadores, subestimar cuesta caro.
La clave estará en Ibagué: hacerse fuerte de local y rescatar puntos afuera. Si logra eso, avanzar a octavos es totalmente posible. Pero también hay una obligación mínima: no quedarse por fuera de todo. Terminar tercero y asegurar cupo a Sudamericana debe ser el piso, no el consuelo.
Porque este Tolima tiene con qué competir. La pregunta no es si puede… sino si sabrá hacerlo en el momento justo.



