Opinión

Drácula 2021

Primera parte

Luis Carlos Rojas García

Escritor

—¡Amo, amo! ¡Despierte por favor! El escalofriante ataúd se abrió lentamente. Los ojos del descompuesto Renfield brillaban aterrados. Una figura oscura se levantó casi en cámara lenta de la tumba de madera. El Conde Drácula, adormilado, giró la cabeza y dirigiéndose al hombre preguntó con voz pausada y tenebrosa:

—¿Hemos llegado a Londres Renfield?

Renfield, dudo en responder, pero, sabía que, si no lo hacía, correría la misma suerte que los tripulantes del Deméter.

—¡Amo! ¡No sé cómo decirle esto!

Impaciente, el Conde Drácula salió de su sarcófago y antes de que Renfield pudiera pronunciar palabra alguna, apareció frente a él y tomándolo por el cuello exclamó con voz amenazante:

—¡Hablad de una vez todas! ¡Juro que os arrancaré la cabeza y se la echaré a las ratas apestosas de este barco!

Renfield sintió el aliento del vampiro sobre su rostro.

—¡Amo, por favor no puedo respirar! ¡No me mate por lo que más quiera!

Drácula soltó a su sirviente quien, para ese entonces, no era más que un despojo humano. Renfield tomó algo de aliento y respondió:

—¡Lo siento amo! No hemos llegado a Londres.

—¿Y entonces? ¿Qué ha pasado? ¿En dónde estamos? ¿En dónde está mi amada Mina? ¡Responded de inmediato o dejaré caer toda mi furia sobre vuestra pestilente humanidad!

—Amo, como le he dicho es muy complicado de explicar todo esto. No sé qué ha pasado; solo le puedo decir que cuando desperté ya estábamos aquí. Recuerde que usted se comió a toda la tripulación. Y eso incluye al capitán. Así que, fuimos a la deriva. Es la única explicación.

Drácula se llevó la mano al mentón y guardando la compostura preguntó:

—Bien, despreciable alimaña, si no estamos en Londres, entonces: ¿En dónde estamos?

Renfield abrió sus ojos de luna llena y tomando una posición algo encorvada y cual, si se tratase de un villano de película, se acercó al Conde y dijo:

—¡En Colombia amo, sí, sí, sí! ¡Hemos llegado a Colombia!

Drácula afiló sus colmillos, levantó su capa y frunció el ceño.

—¿En Colombia? ¡Explicadme Renfield! ¿Qué demonios es eso?

—Un país amo, un extraño país, pero, dicen que es el lugar más alegre del mundo.

La verdad es que pocas veces hemos escuchado que a los monstruos les dé miedo; bueno, excepto por el cuento aquel de la pesadilla del vampiro. Sin embargo, Drácula al escuchar las palabras de su esclavo, sintió que el horror se apoderaba de él.

—¿Alegre estáis diciendo? Pero ¿Con quién creéis que estáis hablando alimaña rastrera? ¿A caso en el tiempo que lleváis conmigo me has visto sonreír?

Renfield se rascó la cabeza y respondió:

—A la F, nunca amo.

—Pero ¿Qué lengua extraña estáis utilizando animal? Y ¿De dónde habéis sacado esa vestimenta tan extraña? ¿Qué le ha pasado a tu cabello Renfield?

Hasta ese momento, el Conde Drácula no había reparado en el aspecto de Renfield quien llevaba puesta una camisa guayabera, unas bermudas hawaianas y unas escandalosas sandalias de meter el dedito. Además, traía el cabello lleno de Chaquiras de colores. Renfield respiró profundo y dijo:

—Amo, lo que pasa es que usted no me ha dejado contarle toda la historia.

Renfield alargó su mano y de su bolsillo trasero extrajo una revista. Luego se la acercó al Conde.

—Observe amo.

Drácula tomó la revista en sus manos.

—¿Y esto? ¡Qué libro más extraño!

—No, no amo, no es un libro, es una revista y mire, mire la portada. Ahí está el presidente de este país y un elogio a su fantástico trabajo. Lo escribió una reportera llamada Victoria.

Efectivamente, el titular de la portada en mayúscula sostenida decía: El mejor presidente de todos los tiempos. Y a un costado, la foto de la periodista directora de la revista. Drácula abrió sus sombríos ojos y con la boca abierta exclamó alarmado:

—¡Renfield! ¿A caso es una broma? ¡Es ella, es ella! ¡Es mi amada Mina!

Drácula apartó a Renfield como si se tratase de un juguete viejo. Renfield se incorporó y con una voz de alerta, intentó detener al vampiro quien, en ese momento, se encaminaba hacía la salida.

—¡No, no amo espere! No es como usted se imagina. Es peligroso, hay cuarentena, estamos en plena pandemia, hay toque de queda, desempleo, lo pueden robar o incluso secuestrar. Amo, amo, espere tantico le termino de contar. Esto no es Londres y es peor que Transilvania amo.

Si quieren saber más de esta espeluznante historia, no dejen de leer la próxima semana: Drácula 2021, segunda parte aquí en: Tolimaonline.com.

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