Ella dijo

Escuchar la entrevista que le dio Verónica Alcocer a José Manuel Acevedo de Noticias RCN la verdad, deja más preguntas que respuestas. Y no porque el entrevistador no haya sido lo suficientemente contundente para ahondar en las declaraciones, sino porque mucho de todo lo que manifestó la ex primera dama, fue contradicho por otros, como su exesposo Gustavo Petro, tiempo atrás.
Las declaraciones a medios de comunicación que han dado antiguas seguidoras del Gobierno Petro y/o amigas de Verónica, como Eva Ferrer, Angie Rodríguez y Ángela Benedetti, es claro que deben ser probadas ante la justicia, de eso ya se está encargando la Fiscalía, según parece. Sin embargo, debo confesar que la actitud de Alcocer en la noche del domingo, me dejó más que sorprendida. Esperaba a una mujer golpeada por la situación, con algo de tristeza y decepción por todo lo que se dice de ella y que, como manifestó, es mentira. Sin embargo, lo que se vio fue una mujer con mucha rabia, refugiada detrás una carpeta cuyo contenido nadie pudo ver. Y sí, esperaba que mostrara algo de aquello que la ampara porque, en este punto, está igual que su comité de acusadoras.
Y es que sus palabras no generan cambios contundentes en su credibilidad, básicamente, porque sus verdades difieren mucho de la que otros han contado previamente. Como ocurre con su separación de Gustavo Petro. Según ella, todo finalizó el pasado 10 de agosto, a pesar de que el propio Petro, en octubre de 2025 en entrevistas y trinos, reconoció que “Verónica Alcocer está separada de mí hace años”. De hecho, lo dijo porque ella también fue incluida en la Lista Ofac, junto a Nicolás Petro y quizás pensó que, marcando distancia, iba a lograr que el gobierno americano le quitara los ojos de encima. Dulce pero infructuosa jugada.
Tampoco genera mucha credibilidad oírla hablar de su labor social como primera dama, cuando todos sabemos que lo único que conocimos de su paso por la Casa de Nariño, fue el costo que cargó al erario con su comitiva: estilista, fotógrafo, maquillador, masajista. Ahora, resulta que vivía en los territorios y que llegó incluso, a ungir enfermos, porque eso de servir era la suyo… Lo curioso es que, hasta ahora, nos enteramos de eso, porque lo único que vimos de su labor, fue su baile en eventos… Y, muy al principio del gobierno, degustando algunos platos típicos en alguno de los territorios. Y eso que RTVC estaba allí para mostrar todo lo que el gobierno hacía en la Colombia profunda. ¿Qué pasaría que no les alcanzó para mostrar y dar seguimiento a tan importante labor?
Debo confesar que, lo más increíble de todo, es escucharla hablar de su sostenimiento en Estocolmo, eso sí, después de aclarar que ella de aviones Gripen no sabe nada. La forma en que cuenta que su vida en Europa es posible gracias a los beneficios que como familia presidencial tenían y, hoy, por el acuerdo de divorcio que hace dos meses firmaron, causa indignación. Y debo reconocer que aquí, es donde Gustavo Petro nos está dando clase de economía, porque estar en búsqueda de una casa de dos mil millones de pesos para comprarla a crédito, mientras se sostiene a sí mismo en Bogotá, y a la ex y a la hija en Europa (Verónica en Estocolmo y Sofía en París), con una pensión que ronda los 55 millones de pesos mensuales, es casi un acto de malabarismo.
Así que, seguimos en “ella dijo”, pero nadie ha probado nada. Esperemos que Angie Rodríguez y Eva Ferrer, quienes manifiestan tener pruebas, las entreguen a la justicia. Ese será el verdadero punto de quiebre de esta historia. Porque, hasta ahora y a pesar de no tener pruebas, Verónica sigue perdiendo la batalla, porque las historias y su comportamiento, juegan en su contra.




