Fútbol

John Jairo Charria: El ‘Mago de Candelaria’

Juan David Alvis Barrios - El Emperador

Licenciado en Educación Física, Deportes y Recreación de la Universidad del Tolima.

Estadígrafo Deportivo especializado en el Deportes Tolima y Director de Planeta Vinotinto.

Un 14 de Mayo de 1978 nacía uno de los máximos ídolos del Deportes Tolima, el ilustre hijo de Candelaria, Valle del Cauca, John Jairo Charria Escobar, un futbolista que dejó lo mejor de su calidad en el conjunto Tolimense. Por eso, haremos una recopilación de esos datos curiosos en torno a la leyenda del ‘Mago de Candelaria’.

John Charria . Foto Getty Images

Pocos han sido los casos de futbolistas ambidiestros en el Fútbol Colombiano. Más aún que hayan jugado en el Deportes Tolima: Elson Becerra, Cristino Centurión, Carlos Alberto Lugo, Marcos ‘El Olímpico’ Coll y Orlando ‘El Pony’ Maturana son algunos ejemplos; entre ellos por supuesto, la calidad no faltó y además, los buenos recuerdos en la institución Tolimense. Pero hay uno en particular, que con el equipo de nuestros amores conoció el Infierno y el Cielo para ganarse su trono en el ‘Olimpo’ de ídolos. Les estamos hablando del hijo ilustre de Candelaria, un municipio al Oriente del Valle del Cauca, inmortalizado en la pluma del brillante compositor Jairo Varela en mi Valle del Cauca. Éste centro urbano de 86.584 habitantes donde vio la luz primera, John Jairo, sirvió también como el primer lugar donde el volante creativo aprendería el arte y el oficio de ser futbolista en aquellos ‘picados’ que se realizaban en sus calles  con poco más de piedras y un balón (a veces de trapo) que rodaba por polvorientos caminos o extensos potreros.

Desde muy niño, encontró esa conexión mágica con la ‘pecosa’ siendo descubierto por Humberto ‘El Tucho’ Ortíz quien lo lleva al América de Cali para debutar en 1998. Con el cuadro ‘Escarlata’ jugó poco más de 8 partidos y buscando tener más minutos, fue prestado en el Deportivo Pasto en 1999. En el cuadro ‘Volcánico’ donde se ganó el apodo de La Fiera, formó una dupla legendaria con Carlos ‘El Sanjuanino’ Rendón, vitales en el ascenso a Primera División; en 2 etapas en la ciudad de Pasto, marcó 18 goles (10 en 1999 y 8 en el 2001) en 74 partidos. Además de desarrollar los secretos de la pelota quieta que muy atentamente desarrolló con el ‘Sanjuanino’. Cedido al Deportes Tolima como moneda de cambio con Germán ‘El Negris’ Caicedo por el histórico portero Luis Barbat (quien fue al cuadro Americano), llega en el 2000 llenó de un talento inigualable que partido a partido despertaría en el conjunto Tolimense. Su primer gol (de los 72 que marcó en 248 partidos)  no se hizo esperar y fue en su debut en el estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá frente a Independiente Santa Fé en la Fecha 1 del Torneo  Apertura, el 9 de Marzo, APENAS CON 2 MINUTOS EN CANCHA. Más allá del resultado (5-2) que demostró las grandes condiciones de ese equipo que se quedó con las ansias de dar la vuelta olímpica (tras perder con América de Cali, el 17 de Diciembre de ése año), mostró el romance entre ‘El Mago’ y la hinchada del Deportes Tolima. Para las anécdotas, en ése partido de debut, su compañero Germán ‘El Negris’ Caicedo también anotó a los 88’.

Jorge Artigas Deportes Tolima 2003-II

Tras su regreso en el Apertura 2002, empezaría el camino del ‘Infierno al Cielo’. Primero el Infierno, tras quedar último en el Apertura con 18 puntos a 21 del líder Deportivo Cali (protagonistas del Torneo Finalización 2003); la reivindicación en el Finalización 2002, clasificando 7mo con 33 puntos (quedando último en el Cuadrangular A) y nuevamente eliminado en el Torneo Apertura 2003 con 22 puntos (en la 12da posición). El camino al cielo empezó con piedras y otras tantas cumbres borrascosas al glorioso Diciembre 21 de 2003.

A pesar de las advertencias de Gabriel Camargo Salamanca a Luis Augusto ‘El Chiqui’ García por la mala campaña en el Apertura, el ‘Vinotinto y Oro’ se fortalecería a partir de las dificultades: Primero con una milagrosa clasificación en la 6ta posición con 27 puntos (donde anotaría un gol clave, el 8 de Octubre frente al Deportes Quindío en Ibagué por la Fecha 14, 2-1); luego la épica clasificación frente al Atlético Nacional, el 14 de Diciembre (con dupleta de Ricardo Ciciliano); finalmente, el camino a la final con quien desde todo empezó desde su regreso: El Deportivo Cali. Desde allí, JJ Charria demostraría su participación en momentos cumbres de nuestro equipo. Siendo titular en el partido de ida (ganando los ‘Pijaos’, 2-0), aportó su talento significativo desde el banco, al ingresar y patear el 3er penal de la tanda de penales más recordada (junto con la 9 de Junio de 2018) por los hinchas del Deportes Tolima. A las 5:41 pm de ése 21 de Diciembre de 2003, el maleficio se rompió y después de 49 años y 3 días, el ‘Vinotinto y Oro’ podía gritar CAMPEÓN.

John Charria – Foto Vanguardia Liberal

De ahí en más, con la confianza de técnicos como Miguel Augusto ‘El Nano’ Prince y especialmente, Jorge Luis Bernal, ‘El Mago’ mostró todo su repertorio como asistente y como goleador. Formando una dupla magnífica con Carlos Darwin Quintero, llegó al cénit de su carrera en la temporada 2006 siendo principal referente del equipo, en el mediocampo del legendario Kinder de Bernal, con juveniles que habían sido campeones del Torneo de Reservas como Edwin Maturana, Gilberto ‘El Alcatraz’ García Jr., los hermanos Briceño, Walter Restrepo y otro talento como Néstor ‘Piña’ Álvarez. Quedando 3ero en el Torneo Apertura (tras tener el infortunio de fallar dos penales definitivos frente al Deportivo Pereira en Cuadrangulares), se echó el equipo al hombro para llegar a la Final del Torneo Clausura 2006 en la que logró el Botín de Oro con 11 anotaciones (compartido con el delantero del DIM, Diego Álvarez). Más allá del trágico desenlace, el 20 de Diciembre de 2006, El Mago anotó 25 goles ése año (segundo máximo goleador en año calendario con los ‘Pijaos’) que junto con los 21 que anotó Carlos Darwin Quintero, llegaron a la cifra de 46, el mayor registro de una dupla goleadora en los 65 años del conjunto Tolimense.

Más allá de quedarse con las ganas de vestir la Tricolor (estuvo cerca en el 2000 y en el 2007), el Candelareño dejó su imborrable recuerdo al lograr el récord de máximo goleador histórico con 72 anotaciones en 248 presencias. Entre otros récords, es el máximo goleador histórico en Torneos Conmebol (6 goles en 19 PJ).

¡Feliz Cumpleaños, JJ!: Leyenda del ‘Vinotinto y Oro’.

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