Opinión

Mezquindad a la colombiana

Adriana Bermúdez

Creyente en que con la verdad, todo se puede. Comunicadora social, Magíster en Administración.

Lo ocurrido en Haití aún no tiene una explicación completa y clara. Son más las preguntas que las respuestas y, si somos sensatos, nada de lo dicho por nadie es concluyente.

Es innegable que la situación por sí misma es increíble. Exmilitares en otro país que, al parecer, estaban delinquiendo. Pero ¿está comprobado? ¿Quiénes, a esta altura del camino, pueden aseverarlo sin haber hecho parte del macabro plan?

Sin embargo, los ‘jueces de teclado’ de las redes sociales no se hacen esperar. Como los implicados son ex fuerzas militares, ya hubo quién culpó al Gobierno, al Uribismo, a la derecha y a todo lo que la rodea, determinando que Colombia exporta mercenarios, haciendo que el país, que los colombianos, nos veamos ante el mundo como responsables de lo ocurrido, porque eso es lo que termina sucediendo cuando dejamos que nuestros prejuicios nos dominen: que desde afuera nos vean a todos iguales.

Parece que olvidamos aquella dolorosa época cuando en Europa, detrás de cada banda de apartamenteros y/o ladrones capturados, había un colombiano o grupo de colombianos que tenían relación con los infortunados hechos. Y las noticias internacionales lo anunciaban sin contemplación, sin miedo a que el medio fuera considerado xenófobo o racista, logrando que el mundo entero nos temiera, llevándonos, incluso, a que, para ingresar a la mayoría de los países, nos exigieran visa porque desconfiaban de nosotros.

La necesidad de tener la razón y de ver caer la ideología contraria nos está haciendo perder el norte. Necesitamos ser más pacientes y darles tiempo a las situaciones, dejar que los responsables resuelvan quién o quiénes son culpables de éstas, antes de salir a poner la culpa en cabeza de alguien por simple instinto. Condenemos los hechos, lo ocurrido, pero dejemos que las sanciones a las personas se den cuando todo haya sido real y completamente esclarecido por los encargados de hacerlo, así, seremos menos propensos a injusticias y a que el mundo siga, por opiniones a priori en las redes sociales, viéndonos como un país donde todo lo malo ocurre… Como si fuéramos tan distintos a los demás…

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