Salud

Un estilo de vida saludable fortalece el sistema inmunológico

Juan Carlos Chaverra Romero

Fisioterapeuta Especialista en Salud Ocupacional Especialista en acondicionamiento fisico

En la actualidad son frecuentes las enfermedades que afectan el sistema inmunológico; ya que los trabajadores están expuestos a un riesgo muy alto como es el biológico, principalmente en labores de la salud (medicina, odontología, enfermería, fisioterapia etc.), como también en labores que tienen que ver con atención al público y a las personas en general como son las ventas, la educación,  la recreación, agrícolas y ganaderas entre otras. Ya que en estas labores los trabajadores se encuentran en contacto con insectos, roedores, animales, plantas y otros seres humanos que pueden llegar a ser portadores de microorganismos como virus, bacterias, hongos y parásitos   que pueden llevar a debilitar el sistema inmunológico y a que estos  enfermen gravemente e incluso los pueden llevar a la muerte.

También este tipo de labores pueden llevar a que el trabajador este expuesto a un riesgo muy alto como es el psicosocial, lo cual por las condiciones de la tarea y la carga alta de la labor puede derivar en estrés y tensión muscular. Esto favorece al debilitamiento  del sistema inmunológico.

Por ello es importante desarrollar estrategias encaminadas a tener un estilo  de vida saludable, con el objetivo de poder mitigar el impacto de estos en la salud del trabajador. Entre las cuales se encuentran:

  1. La vacunación: Es importante tener todo el esquema de vacunación completo; el cual incluye las siguientes vacunas: la tuberculosis (BCG), la hepatitis B, la Polio, el Tétano, el Rotavirus, el Neumococo, la Polio, La Influenza, la SRP, la Fiebre amarilla, la Hepatitis A y la Difteria entre las más importantes. De esta forma el organismo del trabajador desarrollara anticuerpos que lo defenderán de la presencia de enfermedades asociadas a la aplicación de este tipo de vacunas.
  2.  El lavado constante de manos: Es aconsejable realizar una buena técnica de lavado de manos, según la organización mundial de la salud, la cual consta de los siguientes pasos los cuales son: Mojarse las manos; aplicar suficiente jabón para cubrir toda la mano; frotar las palmas entre sí, con los dedos entrelazados; frotar el dorso de los dedos de una mano contra la palma de la mano opuesta, manteniendo unido los dedos; rodeando el pulgar izquierdo con la palma de la mano derecha, frotarlo con un movimiento de rotación y viceversa; frotar la unta de los dedos de la mano derecha contra la palma de la mano izquierda, haciendo un movimiento de rotación, y viceversa; enjuagar las manos; sacarles con una toalla de un solo uso; utilizar la toalla para cerrar el grifo. Con la adopción de este habito de forma permanente en la vida del trabajador, se prevendrá en gran proporción de la aparición de enfermedades causadas por microorganismos (virus, bacterias, hongos, parásitos) las cuales pueden llegar a ser catastróficas.
  3. El uso de elementos de protección personal (EPP): El uso de estos EPP depende del riesgo al cual este expuesto el trabajador. Entre los más comunes encontramos el tapabocas quirúrgico para proteger las vías respiratorias superiores de les caigan fluidos corporales como sangre y saliva, el cual debe ser acomodado en la nariz y cara utilizando el soporte rígido que tiene el elemento para tal fin; los guantes de látex para las manos, en las áreas donde hay contacto con muestras biológicas como son orina, sangre, heces fecales entre otras, al igual que pacientes o elementos que puedan generar una enfermedad asociada al riesgo biológico; el visor y mono gafas de seguridad, son ideales cuando hay riesgos de salpicaduras en los ojos y  en la cara de fluidos corporales como sangre y saliva, como es el caso de los odontólogos; las pijamas anti fluido, las cuales protegen al cuerpo del trabajador de diferentes fluidos como son sangre, orina, saliva, heces fecales entre otros. Estos EPP mantienen el control de factores de riesgo laborales asociados a riesgo biológico, los cuales pueden desencadenar una grave enfermedad en el trabajador.
  4. El ejercicio regular:   Mejora la función inmunitaria (Aumenta la producción de anticuerpos y de glóbulos blancos) combatiendo  las enfermedades producidas por virus y bacterias.Por tanto se disminuye la incidencia de infecciones de las vías respiratorias, Cáncer y enfermedades relacionadas con la inflamación. Igualmente el ejercicio mejora la autoestima y disminuye la ansiedad; debido a que se aumenta la percepción que se tiene de nuestro cuerpo al desarrollar una mejor condición física y un mejor estado de salud general.
  5. La alimentación adecuada: Es adecuado tener una dieta rica en proteínas (huevos, carnes, pescado y pollo), granos (arroz, lentejas y frijoles); lácteos como el yogurt por sus pro bióticos (bacterias que viven en el intestino y facilitan la digestión y la absorción de nutrientes); verduras; frutas ricas en vitamina c como la naranja, las mandarinas, el limón y la sandía; tomar té verde y abundante agua. Todo ello favorece el crecimiento, la reparación y la fortaleza de los tejidos corporales; permitiendo que el organismo del trabajador se encuentre sano y fuerte.
  6. Los periodos de sueño apropiado: Es importante tener de 7 a 9 horas diarias de sueño; en la búsqueda de este objetivo hay que tener una actitud positiva ante la vida, evitar el uso de sustancias psicoactivas como el alcohol como el alcohol, el cigarrillo, las drogas o el café y no comer después de las 8 de la noche. Esto permitirá que el organismo este alerta y se defienda de forma adecuada, en caso de que un microorganismo (bacterias, virus o parásitos) quieran atentar contra él.
  7. La relación espiritual: Es pertinente buscar diariamente un lugar tranquilo para meditar, practicar ejercicios de respiración, meditación y oración que permitan fortalecer tu mundo interior y comunicarte con Dios. Lo cual facilita el aporte de oxígeno a las células, permitiendo una excelente producción de energía  que beneficia a todos los sistemas corporales.

El trabajador llevando a cabo estas siete estrategias para desarrollar un  estilo de vida saludable con el objetivo de fortalecer el sistema inmunológico, lograra mejorar su calidad de vida y de esta manera fortalecerá su estado de salud en general.

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