Opinión

Algo estamos haciendo mal

Luis Carlos Rojas García

Luis Carlos Rojas García

Escritor

Normalizamos la violencia, no hay duda. Normalizamos el abuso, el maltrato y hasta la muerte. El condicionamiento al que fuimos sometidos con aquellas películas de guerra o con los noticieros del medio día o la noche que solíamos o solemos ver justo a la hora de la comida y en donde la sangre y la barbarie se nos metía y se nos mete en los ojos y se quedaban o se quedan dando vueltas en nuestro cerebro hasta convencernos que todo eso estaba bien, ha cumplido con su cometido.

Ni siquiera puedo decir que es un asunto exclusivo de Colombia que, sin lugar a dudas sigue siendo un país violento y sanguinario, porque esto es una verdadera enfermedad mundial. Incluso en los lugares catalogados como ideales para vivir se han cometido y se comenten todo tipo de actos lamentables.

Entonces, no deja de sorprender que, en estos tiempos de avances, de tanta información al alcance de la mano, de conocimiento sin fronteras, de redes que llevan consigo todo tipo de mensajes para reflexionar y cambiar, sigamos siendo crueles y despiadados.

Preocupa, sobre todo, que esta cadena absurda se siga heredando a las nuevas generaciones, a quienes son, supuestamente, el futuro del mundo. preocupa además que no solo la tecnología nos está alejando, sino, además, que gran parte de la información que consumimos está relacionada con la guerra, y cuando me refiero a la guerra no solo hago énfasis a la bélica, aquí juega un papel espantoso la guerra cotidiana, la que se vive en cientos de hogares, en centros educativos, en el trabajo o cualquier otro contexto social.

Sí, dicha guerra no tiene cuando acabar porque como suele pasar, es mucho más fácil destruir que construir, mas, cuando hay intereses personales de por medio. Por este motivo, seguimos encontrando casos en donde al amigo o a la pareja se les cambia por dinero, las triquiñuelas para quedarse con la herencia familiar, el engaño y la manipulación para lograr un puesto de trabajo entre cientos de vicios que hacen de nuestra sociedad humana un verdadero caos de odio y brutalidad.

Por esto y mucho más, debo decir que, algo estamos haciendo mal, muy mal; aunque existan cosas maravillosas en este planeta los seres humanos seguimos insistiendo en acabar con todo y lo más preocupante, no nos vamos a detener hasta que todo quede reducido a cenizas, hasta que no quede un árbol en pie, hasta que los ríos se sequen y el aíre no se pueda respirar o hasta que nuestras futuras generaciones desaparezcan.

En este orden de ideas, y cómo se dice en educación: desaprender lo aprendido es algo bastante complejo para el cerebro humano y aquí nos han enseñado mal. Por este motivo, cambiar esas pautas de crianza, enseñanza y conductas que nos hace ser como somos es realmente complicado.

Esperemos entonces que ocurra un milagro, que ocurra algo que en verdad no lleve a unirnos como la familia humana que somos, aunque ya quedó demostrado que, aun en medio de una devastadora pandemia, el ser humano se las puede arreglar muy bien para hacer mucho mal.

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
  • https://virtual4.emisorasvirtuales.com:8190/live
  • Tolima Online