Día de madres

En este fin de semana se está celebrando el día de las madres, una fecha que se supone es muy especial, repleta de buenos deseos y de un amor infinito por todas esas mujeres que un día emprendieron la aventura de dar vida a un ser humano.
Sin embargo, y aunque pareciera que esta celebración es sólo amor y ternura, la realidad es otra; y es otra, porque, nuestra sociedad ha hecho todo lo posible para que, en cientos de casos, una mujer y, sobre todo, una mujer madre, sea minimizada, violentada, abusada y en el peor de casos, asesinada.
Si no me cree, mire los reportes que explican que, en países como Colombia, paradójicamente, el día de las madres es uno de los más violentos.
Por esta razón, no puedo dejar de pensar en todas esas madres que han tenido que luchar para ser escuchadas; todas y cada una de las que, aún hoy en día siguen, buscando la verdad o quieren saber cosas como: ¿Quién dio la orden? Y esto ocurre en todo el mundo, no sólo en Colombia.
Como un ejemplo de lo anterior y para no ir muy lejos, por estas tierras del paraíso que llaman, la barbarie contra las mujeres es más común de lo que se cree desde tiempo antiguos en donde la iglesia católica le arrebata a las mujeres indígenas sus hijos y los sometían a todo tipo de aberraciones y hasta la muerte, con la única intención de acabar con dicha población. De ahí que por aquí todas las malas palabras tienen que ver con temas de la iglesia y muchas personas la detestan.
Si le sumamos la historia de todas esas madres que han visto partir a sus hijos a las guerras o las que han quedado embarazadas en medio de la violencia, como lo sucedido en la guerra de Vietnam en donde los soldados gringos abusaban de mujeres vietnamitas y las embarazaban o las mujeres violentadas por paramilitares o guerrilleros en Colombia y en todos los países latinos y en cada rincón de este planeta tierra; aunque, también existen esas historias que tienen que ver con el amor en medio de contextos violentos, porque, no las podemos desconocer.
Como sea, la celebración del día de la madre debería ser una oportunidad para reflexionar sobre el papel que tenemos todos, todas y cada uno y una, para aportar a un cambio significativo que nos permita erradicar de una vez por todas la violencia que se ejerce sobre la mujer madre y en general.
No puedo terminar sin mencionar la manera como las redes han convertido la labor de las madres en un meme, uno en donde la mujer madre soltera es vista como un objeto sexual, una burla que está disponible para cualquiera por el hecho de tener hijos sin un padre hombre.
Entonces, todo esto y mucho más nos muestra la degradación a la que hemos llegado y, como ya lo dije antes, nos invita a romper con ese aberrante imaginario en donde la mujer es menos que nada. En este orden de ideas, si lo logramos romper, las flores, invitaciones, los desayunos sorpresa y demás, que se dan en este día, podrán tener un significado real, de lo contrario, es sólo una fecha más que se utiliza para tapar nuestras miserias, porque, cada cosa que ocurre… ¡Es un hecho Sam!



