El caso de la restauración de la casa de la Hacienda Cajamarca

Como gestora cultural, artista y docente de artes, pero principalmente como cajamarcuna, veo con preocupación las continuas intervenciones que se le han realizado a la casa, históricamente llamada “La Colonia”, la cual fuera la ”Hacienda Cajamarca”, predio, originalmente de diseño colonial, que fue adquirido por la Iglesia Católica hace más de 100 años para fundar el municipio.
En ella funcionó durante muchos años la “Colonia Escolar de Vacaciones”, donde eran enviados niños huérfanos o con problemáticas de distinta índole, y, actualmente, entregada al municipio, es la sede de la Institución Educativa Técnica Agroindustrial Cajamarca (ITAIC), lo cual ha generado que cada uno de sus administradores, tome decisiones sobre ella. Desde balcones, adecuaciones de aulas, murales…se le han venido realizando de poco en poco, restando de la misma manera su identidad colonial; incluso, en la parte trasera del edificio, se encuentra una pequeña casa que guarda la historia de ser posada por una noche del Libertador Simón Bolívar y que se ve poco cuidada.
En otros lugares del departamento, encontramos instituciones educativas que funcionan en edificios similares, pero que sí han conservado su arquitectura original, como es el caso de la Institución Educativa Amina Melendro y del Conservatorio del Tolima sede tradicional. En cuanto a la casa de la hacienda Cajamarca, las intervenciones se atribuyen a que el lugar no ha sido declarado patrimonio municipal, ni local ni nacional, por lo cual está totalmente desprotegido su valor arquitectónico, cultural, artístico, permitiendo que sea manipulado según los gustos de unos y otros.
Es natural que las personas no sepan de todos los temas, pero también lo es que escuchemos opiniones de otros que tal vez sí sepan, como sucedió con el caso de la escultura de la “Bambuquera” en el sector del puente del Éxito en Ibagué, hace varios años, obra que también fue pintada, cambiándole el color original a la misma. La polémica fue tal, debido a que no se tuvieron en cuenta las normas de restauración de obras artísticas, consiguiendo entonces que se restauraran sus colores originales.
Ojalá en Cajamarca se rectifique y se devuelva al edificio su aspecto colonial, pues las obras deben conservarse lo más cercanamente posible a como la elaboró su creador; mientras tanto, es necesario que de la Dirección de Cultura Departamental, el Consejo Departamental de Patrimonio, la Alcaldía de Cajamarca, la Secretaría Departamental de Educación, los artistas, se manifiesten y se tomen decisiones de la manera más adecuado según este caso, considerando incluso iniciar un proceso de reconocimiento o declaración patrimonial que finalmente salvaguarde esta obra magnífica de los tolimenses.




