Junio, el mes en que el Tolima se levanta con orgullo

Es cierto que Ibagué y el Tolima enfrentan múltiples desafíos. Las quejas por la movilidad, el desempleo, la inseguridad, la falta de infraestructura y los problemas en servicios públicos son temas que, con justa razón, ocupan titulares y conversaciones cotidianas. Sin embargo, llega junio, y con él, una fuerza colectiva que nos invita a levantar la mirada y el ánimo. No para olvidar nuestras dificultades, sino para recordar de qué estamos hechos: de cultura, de tradición, de alegría, de resiliencia.
El Festival Folclórico Colombiano no es solo un evento; es el alma del Tolima desbordándose en danza, música y color. Es la oportunidad de mostrar que, a pesar de las adversidades, somos un pueblo que celebra la vida. Este año, más que nunca debemos aplicar el lema “Mi Casa Está de Fiesta”, tenemos una cita con la identidad, el civismo y la esperanza.
Y en este momento simbólico, la sonrisa de la alcaldesa Johana Aranda, fresca y cercana, debe unirse con la vehemencia y el empuje de la gobernadora Adriana Magali Matiz. Porque cuando la institucionalidad trabaja con propósito y unidad, el impacto se multiplica. El mensaje debe ser claro: Tolima está listo para recibir al país, no con quejas, sino con talento, sabor y organización.
Durante el festival, Ibagué se convierte en un gran escenario. Es aquí donde convergen generaciones, ritmos y regiones. Es aquí donde el sanjuanero no solo se baila, sino que se siente en el alma. Pero este orgullo no se puede vivir sin responsabilidad. No podemos permitir que el exceso de licor y las riñas arruinen lo que debe ser una fiesta de todos. Respetar al otro, cuidar los espacios públicos, apoyar al artista local y celebrar sin violencia debe ser parte del nuevo espíritu de “Mi Casa Está de Fiesta”.
Que el visitante se lleve más que una foto o un recuerdo. Que se lleve el ejemplo de una ciudad que, en medio de sus problemas, sabe unirse para ofrecer lo mejor de sí. Porque si logramos que durante estas semanas reine la alegría, el orden y el respeto, estaremos dando un paso más hacia la ciudad que todos soñamos.
Junio no es solo un mes. Es una oportunidad para brillar, para atraer miradas, para decir con orgullo: aquí estamos, este es nuestro Tolima, y esta es nuestra casa. Bienvenidos todos, porque sí, Mi Casa Está de Fiesta… y de corazón.




