Los faltones acabaron el liberalismo en el Tolima

La faltoneada del Clan Jaramillo y algunos dirigentes del liberalismo en el Tolima en la etapa final de esta campaña electoral no tiene precedentes, realmente termina uno preguntándose ¿de cuál decencia es la que tanto hablan?, aquellas personas que ya tenemos cierta edad crecimos con el valor de la palabra empeñada para realizar cualquier tipo de negocio, acuerdo o actividad entre dos o más personas, y que esa palabra empeñada representaba la honra del apellido, por ende, el de la familia.
No se entiende como de manera consecutiva los liberales sacrificaron a las figuras que venían haciendo el relevo generacional de sus dirigentes, además empeñando su palabra de acompañarlos en su aspiración a la alcaldía de Ibagué cuando lo que realmente hicieron fue dejarlos tirados y peor aún dejar a su partido sin candidato y tener que ir en una coalición que no logró el objetivo hace 4 años y que como va ahora tampoco lo logrará.
Claramente el único y gran culpable de todo es el Clan Jaramillo, ese mismo que no permite que nadie surja en el liberalismo para no perder el manejo de lo poco que se tiene en cuanto a alcaldías, concejales, diputados y contratos para sus preferidos, como quien dice Jaramillo y compañía no permiten que se mueva una hoja sin el chasquido de sus dedos, hoy no sabemos si el liberalismo es pro o anti Hurtado, como quien dice hoy el liberalismo quedó sin una verdadera identidad de cara a los tolimenses.



