Se siguen comiendo el cuento

Suele suceder que cuando vivimos en el extranjero y nos atrevemos a contar las cosas que no son tan buenas de estos lugares (Porque, aunque usted no lo crea esto no es el paraíso) somos tildados de habladores, mentirosos y hasta de desagradecidos con estas tierras de las supuestas oportunidades.
Suele suceder que cuando dejamos de lado el miedo a ser atacados o censurados y hablamos de frente sobre las problemáticas que nos afectan como ciudadanos de estas tierras en donde dejamos la vida misma para ayudar a sostener el sistema, nos damos cuenta que vale la pena levantar nuestra voz de protesta frente a la injusticia y la misma desinformación.
Así es, la desinformación es uno de los grandes problemas que tienen las personas, incluso, mucho antes de cruzar la frontera de los sueños perdidos entre trabajos y procesos que a veces parecen interminables y que, en muchos casos, se convierten en una suerte de lotería.
La desinformación de unos y otros, sobre todo en las redes, es un verdadero peligro para quienes creen cosas como las que andan rodando por estos medios en los últimos días, en donde afirman que ya no se necesita visa para venir, ni permisos y, lo más absurdo, ni pasaporte.
Por supuesto, uno que anda por estas tierras, uno que ha vivido todo ese tema de procesos, uno que sabe cómo es el maní, como dice la frase popular o simplemente, uno que está informado, pues, le queda claro que nada de lo anterior es cierto, que es una verdadera estafa.
Y uno hasta llega a pensar que nadie va a creer semejante disparate. Sin embargo, la realidad es otra y distinto a lo que uno piensa, cientos de miles se siguen comiendo el cuento y, lo peor, después de comérselo se van a gastar hasta lo que no tienen y no me refiero al tema monetario solamente, no, porque, un proceso de cambio de país implica muchas cosas que van más allá de cualquier moneda.
Como sea mis queridos lectores, cada vez que encuentren este tipo de noticias o publicidades en donde le dicen que si quieren más información pregunten por interno: ¡Duden! ¡No traguen entero! ¡Póngale la malicia indígena! Recuerde que la abuela decía que de eso bueno no le van a dar tanto y verá que su mente se aclara un poco y puede tomar decisiones con más calma.
Si bien es cierto existen procesos que, incluso ustedes mismos pueden realizar siempre y cuando cumplan con las exigencias del momento, también es cierto que hay un montón de inescrupulosos que lo único que quieren es robarlo y una vez lo logren nadie les va a responder, nadie es nadie, no importa cuán injusta sea la situación.
Entonces, depende de cada uno el no seguirle el juego a esta gente; No se les olvide que pueden hacer la tarea de investigar con las fuentes oficiales que le trazarán un mejor camino para que su proceso migratorio sea una decisión de vida y no un evento traumático para usted y los suyos porque… cada cosa que ocurre: ¡Es un hecho Sam!




