Dime de qué te ufanas…

La sesión de fotos del presidente Petro, que conocimos el pasado fin de semana, presentada en trinos a través de X y usada para contar los ‘múltiples’ logros del Gobierno Petro, más que gracia causa desazón, en esencia porque suena a descaro ver cómo sonríe un presidente que, en esencia, la mayor obra que entregó, fue el puente festivo que acabamos de pasar.
Así lo demuestran los resultados de la intervención a la Nueva EPS, que sólo hasta 2025, necesitaría 2 reformas tributarias para sacarla a flote, a pesar de que en campaña, Petro prometió “salud para todos”. O el juego de los «congelados» con El Clan del Golfo, que era la forma en que pretendía «seguridad en una era de paz»; y ni qué decir de aquellos colombianos a los que, de forma unilateral, reclasificaron en el Sisbén, pero siguen teniendo la misma situación económica. Tampoco vimos las universidades que prometió, junto a la «educación de calidad para todos», agraviada cuando retiró los 130.000 subsidios para aquellos que tenían Icetex; ni el «techo para todos», promesa minada desde que acabó con «Mi casa ya», eso como por nombrar algunos de sus incumplimientos.
Entre otras, me encantaría saber cuánto costó el chiste de aquellas fotos y de qué fondo se pagó porque, si soy honesta, el modo de operar de este gobierno lleva a pensar que el ‘estudio fotográfico’ salió de nuestros bolsillos, no del sueldo de presidente, como debería… Ojalá el mandatario haya utilizado el fotógrafo de Verónica Alcocer, que ya nos cuesta una platica importante y debe tener poco por hacer últimamente, así que puede aprovecharlo.
Parece que los seguidores del gobierno Petro siguen muy preocupados por el futuro gabinete, lo que considero correcto, pero eso no les ha dado mucho tiempo para opinar de este ‘derroche de estilo’ de la sesión fotográfica. Como es costumbre, ciertos manejos parecen ser invisibles a los ojos de los petristas, quienes están ocupados en criticar a los ministros nombrados que tienen experiencia en lo público, por considerarlos «los de siempre» y, al mismo tiempo, a quienes no la tienen, precisamente porque consideran que carecen del conocimiento que el cargo requiere. Lo cierto es que, después de la cantidad y calidad de ministros que tuvo este gobierno y que apoyaron, no hay mucha autoridad moral que les permita cuestionar las decisiones que el nuevo gobierno está tomando.
Y, para comenzar esta semana con pie derecho, al profesor universitario que se le ocurrió montar un video en redes sociales rechazando a un vendedor ambulante, el señor Luis Felipe Yagüé, por haber votado por Abelardo de la Espriella, se le devolvió el boomerang. No sólo nadie le copió la idea, además, todo el mundo salió a apoyar al vendedor con compras y donaciones y, el presidente electo lo invitará a su posesión. Porque no podemos permitir que este tipo de divisiones se fomenten y aplaudan, debemos ser capaces de concertar y construir en la diferencia.
La sesión fotográfica y el video del rechazo al vendedor, evidencian que las redes sociales son una vitrina usada para mostrarnos lo que quieren que veamos, no lo que realmente somos.




