El Ventilador Merlano

Al llegar a la recta final de cada temporada electoral, aparecen quienes buscan, de una u otra forma, influir en ella, desacreditando a unos o dando veracidad a otros. Ese es el caso de Aída Merlano quien, recluida aún en Venezuela porque el presidente Duque no ha hecho la solicitud de extradición al presidente Maduro, prendió nuevamente las alarmas de la contienda electoral, al denunciar a la familia Char por compra de votos.
Hace un año, en entrevista que concedió a Vicky Dávila desde su exilio, Aída Merlano condenada a once (11) años y cuatro (4) meses por la Corte Suprema de Justicia por los delitos de corrupción al sufragante, concierto para delinquir y porte o tenencia ilegal de armas de fuego de defensa personal, y quien se fugó de su custodia gracias a una cita odontológica, comenzó a confesar muchas cosas: su relación con los Gerlein, principalmente con Julio Gerlein quien es según parece, el padre de su hija Aída Victoria; la manera en que se compran votos para las elecciones parlamentarias y cómo los Char, desde su posición privilegiada, manejan a su antojo la política de la Región Caribe. Sin embargo, en esa entrevista, Aída Merlano manifestó que iba a enviar por correo electrónico todas las pruebas de sus acusaciones, pero nunca supimos si dichas pruebas llegaron a manos de la periodista.
Hoy, el caso revive debido a la audiencia virtual que tuvo la prófuga con la Corte Suprema de Justicia y cuyas acusaciones ya fueron divulgadas por los medios. Semana y Cambio conocen en detalle, según la Corte, las imputaciones que Aída Merlano hizo y las pruebas que entregó, por lo que parece, una filtración de alguno de los intervinientes en la diligencia a los portales. Aunque cabe resaltar que Cambio, en la que llamó su primera edición el día de ayer (domingo) y que estuvo dedicada casi en su totalidad a este caso, tiene apartes de una entrevista concedida por la acusada donde cuenta algunos pormenores de su relación con Alex Char. Otros no, porque los considera “engorrosos”.
¿Dónde estuvieron estas pruebas durante todo un año? ¿Por qué darlas a conocer solo hasta ahora que Alejandro Char es un candidato presidencial en ascenso y no hace un año, cuando las prometió? ¿Puede el Ventilador Merlano conceder entrevistas a los medios de comunicación desde Venezuela, revelando detalles de su proceso? ¿Qué va a pasar con la integridad del proceso ante esas filtraciones? ¿En qué van a quedar las denuncias que ella hace por compra de votos, por parte de los Gerlein y los Char? ¿Por qué el Gobierno Duque no ha pedido la extradición de Aída Merlano al presidente Nicolás Maduro? ¿Será que, en el fondo, busca protegerla de lo que puede ocurrirle en Colombia?
Esta historia necesitamos conocerla por completo, lo que considero bastante difícil con los procesos en Colombia, básicamente porque uno de los principales implicados es un candidato presidencial con amplias posibilidades y, antes de decidir si votamos o no por él, debemos conocer cuáles son sus reales alcances, con cuánta ética y con qué principios cuenta para gobernarnos. Y es claro que quien es capaz de llegar al poder comprando votos no es el indicado.




