Opinión

La inseguridad disparada y en estado de efervescencia en la 1ªetapa del jordán

José Yesid Devia Tafur

José Yesid Devia Tafur

En octubre del año 2012, tuve la fortuna de poder acceder, a que en el periódico El NUEVO DÍA, se publicara un artículo de mi autoría, el cual titulé: BARRIO EL JORDÁN POLO DE DESARROLLO, y como quiera, que poco o nada, ha cambiado en la actualidad; no obstante que ha transcurrido una década desde su divulgación, considero pertinente y necesario transcribirlo en su totalidad.

Así es; en estos diez años, la administración municipal, solo ha recuperado cerca de 100 metros de malla vial y ha construido un escenario deportivo, que está sin concluir. Y no fue propiamente la actual administración, que tan solo se hizo presente en nuestro sector, empezando su período, para barrer un parque.

Por lo demás, valga la pena decir, que estamos atravesando momentos dramáticos, especialmente en materia de seguridad. La presencia de los amigos de lo ajeno, es a diario y permanente. Robos a cada instante de celulares, mujeres agredidas y arrastradas, delitos cometidos por individuos que se desplazan raudos en motos y en segundos cometen sus fechorías amenazando a los vecinos, con armas blancas, pistolas y revólveres sin respetar niños, jóvenes, damas y adultos mayores. Como quien dice, utilizando el argot de los bandidos. “ESTOS NO RESPETAN PINTA”.

En consecuencia, hacemos un urgente llamado, al Señor alcalde, para que, en su condición de máxima autoridad de la policía, imparta las órdenes conducentes, que permitan que en la primera etapa del barrio Jordán, podamos contar con unidades suficientes y efectivas de agentes policivos, para de esta forma se   contrarreste, este terrible flagelo de la reinante inseguridad, que nos azota y abruma y que viene poniendo en alto riesgo nuestras vidas.

Así mismo, convocamos a los nuevos integrantes de la directiva de la junta de acción comunal, para que lideren un verdadero proceso de integración ciudadana, que en asocio y bajo la tutela de la fuerza pública, se pueda crear un frente ciudadano, con el fin de erradicar estas bandas delincuenciales, que, por falta de control y autoridad, vienen haciendo de las suyas en la localidad.

Seguidamente el artículo anunciado.

Breve reseña histórica:

En el año 1962, nuestra querida ciudad fue una de las capitales de departamento que a nivel nacional, se benefició con el plan de vivienda para estratos populares, más ambicioso y urbanísticamente mejor diseñado para la época, mediante la fundación de la primera etapa del conjunto habitacional popular, más grande e importante de la ciudad, que en un futuro mediato, se conocería con el nombre de “ciudadela El Jordán”; producto de un acuerdo establecido entre la alianza para el progreso del pueblo de los EE.UU. de Norteamérica y el Instituto del Crédito Territorial Colombiano.

Fue en su momento, nuestro querido y añorado barrio El Jordán, el mayor polo de desarrollo de la ciudad; modelo de urbanismo planificado por el trazado de sus calles, la amplitud de las mismas, la distribución y localización de sus viviendas agrupadas en manzanas y la conformación técnicamente planificada de zonas verdes y de recreación (parques). El entramado de sus calles, en forma de laberinto, ha permitido un control de accidentes de tránsito, pues su forma y distribución, impide que los vehículos automotores transiten por las mismas a altas velocidades.

Inmersos y marginados

Con el correr de los años y el paso del tiempo; pues han transcurrido cinco décadas desde su fundación, nuestro apacible barrio, ha quedado inmerso, en medio de los grandes megaproyectos que se adelantan en la ciudad, siendo hoy el epicentro, donde se presenta la más grande transformación desde el punto de vista arquitectónico, y el mayor crecimiento económico, financiero y comercial de la ciudad, reflejado en la instalación de modernos centros comerciales e hipermercados de reconocida trayectoria nacional e internacional; conjuntamente con la presencia activa del sector bancario, clínicas , EPS(s) y oficinas de la administración municipal, que de esta forma, contribuyen al auge, fortalecimiento y consolidación de este nuevo y bien recibido vecino.  No obstante y haciendo referencia a lo anteriormente descrito, nuestro barrio, siendo el eje central y protagonista de primer nivel de este despertar empresarial y urbanístico, en razón a su estratégica ubicación geográfica, tamaño, localización, civilidad, permanencia y densidad poblacional, paradójicamente, lo que debería ser en sana justicia y compensación, una oportunidad de reactivación y de prosperidad económica, se ha ido convirtiendo de manera gradual y permanente en una amenaza, cuyos efectos devastadores, nos privan de disfrutar de los verdaderos beneficios que genera este modelo de desarrollo comercial.

Lamentablemente y de manera discriminatoria, somos vistos por nuestros vecinos empresarios, como “el patio trasero” en el que pueden descargar todo elemento que afecte su buena imagen y atente contra sus intereses económicos.  La falta de una verdadera planificación por parte de la administración municipal y la ausencia de solidaridad y civismo del sector empresarial allí asentado, hacen que el hacinamiento generado por las ventas ambulantes, que invaden el espacio público y que antes se encontraban ubicadas en la carrera Quinta en el sentido norte centro de la ciudad, es decir, al lado de los megaproyectos, sorpresiva e inexplicablemente, fueron trasladados en el sentido centro de la ciudad norte, más exactamente al lado de la vía denominada paralela y que colinda directamente con nuestro barrio. -Como quien barre la casa y coloca la basura debajo de la alfombra-. Situaciones como estas, solo contribuyen a alimentar un clima de discordia, inconformidad y malestar, que, de no ser neutralizadas oportunamente, se convierten en caldo de cultivo para alimentar los flagelos de inseguridad, desigualdad y pobreza.

Los verdaderos cambios Para poder sentir, vivir y disfrutar los efectos positivos de un verdadero “Desarrollo Sostenible”, es condición indiscutible desde el punto de vista social, económico y cultural, que los buenos vientos de renovación, progreso y bienestar, nos cubran con el mismo manto de equidad y reciprocidad sin importar la raza, el credo, condición política, económica y social.

Es por todo esto, que nuestro compromiso inmediato e inaplazable, ya bien sea en calidad de miembro activo de una Junta de Acción Comunal del sector o del barrio, como propietario de un inmueble, como inquilino, microempresario, comerciante o vecino, es el de unir nuestra fuerzas, y el de hacer de nuestras gargantas y de nuestras palabras, “un solo coro de voz”, para exigirle de manera enérgica, firme y decidida, dentro de un marco de civilidad y cultura ciudadana a la Administración Pública Central del municipio, mediante la presentación de propuestas objetivas y planificadas la ejecución de obras vitales para nuestro barrio como son:

-Reemplazo del obsoleto y deteriorado sistema de alcantarillado, que, con 50 años de vida, se encuentra colapsado en un 90 por ciento, convirtiéndose en estos momentos en una amenaza latente para la estabilidad de un alto porcentaje de inmuebles.

-La reparación de la malla vial, destruida en un 90 por ciento.

-La recuperación de sardineles, andenes, parques, zonas de recreación y los pocos escenarios deportivos que existen.

Instalación de CAI (Centros de Atención Inmediata), en puntos neurálgicos del barrio. De igual manera, escuelas, colegios públicos y centros de salud, todos caracterizados por un avanzado estado de destrucción y por ende pésima presentación.  Que los millonarios aportes hechos por nuestra comunidad en estos 50 años de vida, representados en impuestos y tributos, se vean reflejados en la financiación de estos imperiosos programas de reconstrucción y de desarrollo urbanístico.  A los dueños y representantes de los grandes megaproyectos, invitarlos a que se concienticen de lo importante que es, que se nos mire con respeto y como comunidad activa, en calidad de “aliados estratégicos”, fortaleciendo los sistemas de seguridad ciudadana, mediante el ofrecimiento de puestos de trabajo en sus almacenes y empresas, tanto de mano de obra calificada, como de personal operario, para los jóvenes, jefes de hogar y madres cabeza de familia residenciados en nuestro sector.

DESARROLLO SOSTENIBLE

Finalmente, es importante hacer énfasis, que el verdadero “desarrollo” es aquel que antes que todo, se preocupa por la parte social, que conlleva a una sociedad justa, dentro de un marco de progreso material, a través de obras de infraestructura, puestas al servicio y disfrute de la comunidad, en todos los niveles económicos y sociales que la conforman.

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