Opinión

La “Súper Policía” ahora a la Vicepresidencia – Kamala Harris

Sandra Liliana Pinto Camacho

Ingeniera Industrial PUJ & Administradora Hotelera AH&LA

A pocas horas de haberse declarado a Biden presidente de Estados Unidos y con él, a Kamala Harris como la primera mujer vicepresidente de este país, sus orígenes jamaiquinos e hindú tamil son un gran respiro de esperanza en un planeta cada vez más sofocado por la intolerancia y la discriminación.

En su perfil de twitter se presenta como esposa, “momala” (como la llaman los dos hijos de su esposo en lugar de madrastra), “tiíta” y peleadora por la gente. Hija de un profesor de universidad jamaicano y de una oncóloga tamil nació en California y pasó un tiempo viviendo en Canadá cuando sus padres se divorciaron. Su sobresaliente lado femenino se observa en cada decisión que toma, en cada frase, en su ejemplo al actuar y, por supuesto, en su amorosa relación con su esposo Douglas Emhoff, un abogado judío experto en el campo del entretenimiento, con quien se casó hace seis años y que le envía permanentemente románticos mensajes en redes, describiéndose en su biografía de Twitter primero como padre y luego como «marido de Kamala Harris».

Douglas Emhoff esposo de Kamala Harris

La pareja se conoció en una cita a ciegas años después de que Emhoff se divorciara de su primera esposa. Tras salir durante poco más de un año, Emhoff le propuso matrimonio rodilla en tierra, en el apartamento de Harris. El día de la boda, Kamala llevaba un vestido dorado y un violonchelista tocaba de fondo mientras la pareja intercambiaba los votos que ellos mismos habían escrito. Honraron sus variadas tradiciones culturales con una guirnalda de flores colocada alrededor del cuello de Emhoff, como es común en las bodas indias, y la rotura de un vaso al final del servicio para marcar la herencia judía de él. La ceremonia fue presidida por la hermana de Harris, Maya. El abogado tiene dos hijos veinteañeros de su primer matrimonio. Ellos y su sobrina Meena, la hija que Maya Harris tuvo con apenas 17 años, son los “hijos” de Kamala.

Kamala como muchas mujeres, es de lealtades férreas, quizá la más significativa, la que mantiene con Maya. Para que se hagan una idea, Maya Harris no sólo fue la persona que casó a Kamala con su marido, sino que también ha sido su jefa de campaña habiendo trabajado previamente en la campaña de Hillary Clintony, por lo que es probable que tenga un papel importante en la futura administración demócrata. Ambas tienen como un referente muy importante en sus vidas a su madre ya fallecida, Shyamala Gopalan Harris, una científica especializada en el cáncer de mama que abandonó la India para lograr el doctorado en Berkeley y quien, además, fue activista de derechos civiles. Cuando Shyamala se separó de Donald Harris, tuvo que criar a sus dos hijas en gran parte por su cuenta, lo que le valió al trío el apodo de ‘Shyamala y las niñas’, según las memorias de Kamala de 2019, ‘The truths we hold’.

La entrañable amistad de Kamala con Beau, el hijo de Joe Biden, quien falleció en 2015 por un tumor cerebral a la edad de 46 años, fue decisiva para considerarla como su fórmula vicepresidencial, como reconoció el propio candidato. Beau admiraba mucho a Kamala, con la que trabajó estrechamente durante temporadas, y «no hay opinión que yo valore más que la de Beau, por lo que estoy orgulloso de que Kamala esté conmigo en esta campaña», ha dejado escrito Biden.

Kamala Harris y Beau Biden

«Tengo el gran honor de anunciar que escogí a Kamala Harris -una valiente luchadora en defensa de los menos poderosos y de los mejores funcionarios públicos del país- como mi compañera de fórmula», escribió el pasado 11 de agosto el candidato presidencial demócrata, Joe Biden, al anunciar en Twitter su decisión.

Tras cuatro años en Howard, uno de los prominentes e históricos centros afroestadounidenses de estudios superiores del país, Harris se trasladó a la Universidad de California, Hastings, para conseguir un título en Derecho y empezar su carrera en la Oficina del Fiscal de Distrito del condado de Alameda.

En el 2003 se convirtió en fiscal de distrito de San Francisco -el máximo puesto en esa área- antes de convertirse en la primera mujer y la primera mujer afrodescendiente en ganar el puesto de fiscal general de California, el principal abogado y funcionario encargado del cumplimiento de la ley en el estado más poblado del país.

Biden destacó su labor como fiscal general de California, donde se puso frente a «los grandes bancos, levantó a la clase trabajadora, protegió a mujeres y niños del abuso» por lo que fue llamada la “Súper Policía”.

En sus cerca de dos mandatos en ese cargo, Harris se ganó la reputación de estrella ascendente del Partido Demócrata, lo que le impulsó para convertirse en senadora por California en 2017.

Su destacada experiencia como fiscal la hizo una de las interrogadoras más implacables del Congreso, “masacrando” con incisivas preguntas a sus opositores durante las audiencias del Senado.

Respecto al primer y único debate entre los candidatos a la vicepresidencia de Estados Unidos transmitido el 7 de octubre desde el estado de Utah, las dos cosas más comentadas en redes sociales fueron la mosca que se posó por dos minutos en la cabeza de Mike Pence y una frase repetida varias veces por Kamala Harris: «Señor vicepresidente, estoy hablando” que no sólo marcó el tono férreo usado por la candidata en el debate, sino que reflejó la experiencia cotidiana de muchas mujeres que empatizaron inmediatamente con la muy cercana senadora.

Su lucha por conseguir un lugar en la política nacional del gigante del norte no ha sido fácil, teniendo que soportar insultos inclusive desde la Casa Blanca como los que Trump expresó en una entrevista telefónica con el canal de televisión Fox Business, cuando, sin ninguna reserva como es su costumbre, manifestó indignado: “Este monstruo que estuvo sobre el escenario con Mike Pence que, por cierto, la destruyó anoche. Este monstruo dice ‘¡no, no, no habrá fracturación hidráulica, no habrá esto’! Todo lo que ella dice es una mentira”.  Pero los epítetos del presidente hacia Harris no quedaron ahí y se despachó llamándola también “horrorosa”, “completamente desagradable” y “comunista”.  No es la primera vez que Trump insulta a Harris ya que en el pasado la ha llamado “muy asquerosa”, un adjetivo que ya había usado en 2016 frente a su rival en los comicios de entonces, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton.

Harris, que se describió a sí misma como «la fiscal progresista», ha enfatizado en su legado de tendencia más liberal en asuntos como, el matrimonio homosexual; la pena capital; el requerimiento a algunos agentes especiales del Departamento de Justicia de California que portaran cámaras corporales -el primer estado en ponerlas en práctica-, o; el lanzamiento de una base de datos que ofreció acceso al público a estadísticas sobre crimen. Todo lo cual la hace una digna representante de las clases menos favorecidas y de aquellos al margen de la sociedad, lo que, sin lugar a dudas le permitirá reivindicar el papel de la mujer en el segundo cargo de más poder en el mundo.

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