Protesta pacífica sí, violenta nunca

Los colombianos recibimos con beneplácito el anuncio del Presidente Abelardo De La Espriella, sobre la regulación de la protesta social. Con esta decisión se espera poner fin a las protestas que se convierten en trincheras del terror y afectación para toda la ciudadanía.
Estoy seguro que todos estamos de acuerdo con la protesta, estamos de acuerdo con el derecho a manifestar acuerdo o desacuerdo con el gobierno de turno, y estamos de acuerdo que la protesta es pieza fundamental de la democracia y del Estado social de derecho. En lo que también estamos de acuerdo, es que esta debe ser pacífica y respetuosa de los derechos de quienes no participan.
Atrás deben quedar las épocas de protestas terroristas mal llamadas estallido social, pues esta fue lugar de violentos, grupos armados ilegales, extremistas y peligrosas hordas asesinas que destruyen todo a su paso.
El gobierno de Petro, que se gestó con las graves protestas del año 2021 que dejaron muertos, graves daños a la infraestructura pública y a los comerciantes y empresarios del país, no se pueden repetir por nada del mundo. Recordemos que apenas superábamos la pandemia cuando estas manifestaciones agitadas por organizaciones armadas ilegales y políticos de izquierda frenaron al país y dejaron millonarias pérdidas económicas.
Para este miércoles 14 de octubre hay programada una marcha nacional convocada por sectores de la oposición liderados por el expresidente Gustavo Petro, donde esperamos que protesten pacíficamente.
El presidente afirmó que su gobierno protegerá la protesta pacífica y el diálogo, pero advirtió que no tolerará bloqueos de vías, actos de violencia ni terrorismo urbano.
Esperemos que todo transcurra en paz, la oposición tiene todas las garantías, pero si hay violencia debe ser controlada inmediatamente por las autoridades de manera contundente.




