Continúa el camino del milagro

Como ya nos tiene acostumbrados, el presidente electo Abelardo de la Espriella se dirigió a los colombianos a través de sus redes sociales en la noche del domingo. De nuevo, los anuncios fueron varios, demostrando que, a pesar de no haberse posesionado, el trabajo por Colombia comenzó y no para, lo que nos va llenando de esperanza para lo que viene.
Informó que desde el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) se “hará el esfuerzo financiero más grande” por 9000 millones de dólares, que serán invertidos en hospitales, carreteras, puertos, aeropuertos, vías férreas, seguridad, salud, educación… No es un regalo, pero sí es un préstamo en la época en que nadie nos presta, porque nuestra capacidad de endeudamiento es ninguna.
También, confirmó que la descentralización es un hecho. Por eso, solicitará al Congreso un acto legislativo para que Barranquilla sea una sede alterna del Gobierno, buscando estar más cerca de las regiones, aunque Cali y Medellín también están en su órbita.
Designará un gerente para Bogotá, buscando enlazar todo lo que está pendiente con la capital, esa que nos recibe a todos. Permitirá que el Palacio de Nariño sea un museo abierto al público y convertirá el Palacio de San Carlos, donde funciona la Cancillería, en la sede de la Presidencia en Bogotá.
Ya instruyó al general Mora, ministro de Defensa, para fortalecer el Batallón de Alta Montaña de Jamundí, porque la seguridad es la prioridad de este Gobierno, dentro del marco constitucional, aclaró.
En cuento a la posesión, explicó que no se hará en Popayán por los riesgos de la alta actividad volcánica, pero será en Cali, si el Senado y la Cámara así lo aprueban, para rendir el homenaje prometido a las FF. MM. Para ello, su primer consejo de ministros será en la Escuela de Aviación Marco Fidel Suárez, golpeada el año anterior por el terrorismo.
En la búsqueda de optimizar la red diplomática, el nuevo gobierno eliminará varias embajadas y consulados, suspenderá la creación de la Embajada en Palestina y buscará unificar otras, como la de Roma y la FAO, aunque creará las de Jerusalén y Nigeria. El gobierno no mantendrá relaciones con Cuba y Nicaragua, por ser dictaduras, pero buscará mantener la atención a los connacionales. Hará una auditoría técnica para revisar los criterios de eficiencia de las embajadas y consulados actuales, para redefinir su funcionamiento, aunque el trabajo estará encaminado a que todo pueda hacerse en línea.
Se creará un comité cuyo funcionamiento será “ad honorem” y estará dirigido por Arturo Calle, para ayudar al Gobierno en la toma de decisiones. Además, los emprendedores y pequeños empresarios podrán realizar la “Ruta milagro”, un plan dirigido por Mauricio Gómez Amín, ministro de Comercio, que busca brindar acompañamiento a quienes deseen fortalecer su negocio. Esta ruta comenzará con don Luis, ese vendedor de panela que fue expuesto en redes sociales por haber votado por el Tigre y consistirá en cuatro pasos fundamentales: Diagnóstico y plan de acción; Implementación de mejoras; Conexión con mercados; Seguimiento y mejoramiento, buscando que se mejore la producción y la rentabilidad de los negocios que comienzan.
Definitivamente, si el almuerzo y la cena continúan por la onda del desayuno, tenemos la oportunidad de reconstruir a nuestro país. Confiamos en que así será.




